Guerra y creatividad
No es un tema nuevo, ni mucho menos, sólo es que justo este día por los poemas de Hernández y la biografía de Wittgenstein he estado meditando sobre la guerra. En particular siempre me sorprende cómo Franco ganó esa guerra y todo el dolor que causó y la pérdida de libertad de tantos. La frase gastada pero no menos cierta es: “La guerra la escribe quienes la ganan”. Y con respecto a Wittgenstein estoy leyendo justo cuando finalmente lo transfieren al frente –debido a que él lo pidió durante mucho tiempo–, en la 1a. Guerra Mundial. Él lucha por Austria, su patria. Así pues, hoy he estado en contacto con dos personas fuera de serie que estuvieron del lado perdedor en sus guerras.
La poesía de Hernández durante la guerra y la prisión es extraordinaria; Wittgenstein justo en la guerra madura las ideas centrales del Tractatus y estoy por presenciar que el acercamiento tan íntimo con la muerte transformó al Tractatus en lo que hoy conocemos, quitándole la parte metafísica y espiritual.
Convivir tanto con la muerte, con la propia muerte y la contrastante vida en cualquier persona debe tener sus consecuencias. En efecto, a un grado mucho menos traumático, los deportes extremos ofrecen algo de esto –otro post alrededor de este tema. Pero la experiencia de buscar y estar en el frente para vivir el peligro a Wittgenstein le debió generar tantas y tantas reflexiones que le hicieron tener aún más aguda la diferencia entre lo importante y lo superficial, entre el engaño, la mentira, la contradicción y los principios más desnudos de la lógica. No lo sé, tengo mucha curiosidad por terminar de leer el capítulo donde cuenta la vida de Wittgenstein en el frente. Ya redactaré algunas ideas al respecto.
