Voz
Busqué una voz.
Era nostalgia: no era voz.
Aún distinguía el entrecorte que imprime
a las notas que escoge cada sílaba.
El sonido marchitaba todo rezago de silencio.
Las lámparas me arrojan
hacia otra revolución.
No sé cómo detenerme.
Tuve esa voz
tuve otras mezclas de fonemas.
Sus vocales recorrieron
un tímpano ahora ajeno
mientras la tierra despertaba.
Tuve esa voz entre mis manos.
Bebí ese ritmo,
gocé el acento preciso
que enseña a pronunciar
discursos y poemas nuevos
a cada palabra.
No había silencio que
osara ser rival.
Pero levanté muros de silencio.
Traición. Caos.
Una muerte que aún no queda enterrada.
Una voz que reta con
palabras que no terminan de decirse.
