Finalmente mi esposa presentó su examen del CENEVAL para acreditar la Enseñanza Media Superior, la Prepa o Bachillerato, como queramos decirle. El examen está dividido en dos grandes partes: una, de conocimientos generales (ya saben, Razonamiento Matemático, Química, Física, Matemáticas, Biología, Español, Mundo Contemporáneo) y la otra, de lecturas de comprensión y composición de mini-ensayos.
La parte de conocimientos generales comentó que estaba bastante pesado. Es decir, muchas preguntas de tal modo redactadas que si no sabías con precisión y no tenías total atención seguro la podías regar. La segunda parte, como Andrea ha estado muy pendiente de noticias y ensayos de diversos temas en los últimos meses, la verdad esa parte se le hizo fácil.
El balance es que hay buena confianza de que pase y finalmente termine su Prepa. Ella está contenta y eso es lo que más me importa. Claro que habrá que esperar al 7 de noviembre para ver el resultado oficial, que por cierto, sólo otorga tres posibles calificaciones aprobatorias: 7.5, 8.5 y 9.5. La cual saldría como su promedio general en Prepa.
La verdad que sí felicito mucho a mi esposa adorada, pues es una barrera que se está cayendo y con ella vendrán más que cederán su paso decidido por retomar el timón de su vida.
Su mamá y yo estamos más que orgullosos de ella, porque sabemos lo serio que tomó el asunto y la entrega en todo su periodo de preparación.
Claro que la espera hasta el 7 de noviembre es como un tormento chino… lo padre es que me dará mucha oportunidad de ejercer mi humor negro.