No es este uno de los textos sobre la invención del Cristianismo por Pablo, de los cuales hablé en un artículo pasado. Éste nace de leer el asunto del primer obispo anglicano abiertamente homosexual, Gene Robinson, declarando que el papa Benedicto XVI es la causa de que muchos católicos estén mudándose al anglicanismo.
De hecho, hoy día se expulsan a todos los seminaristas homosexuales, independientemente de su promesa de celibato. La razón es eliminar el problema del abuso a menores por parte de los sacerdotes católicos.
Es curioso que los católicos piensen que el problema es el homosexualismo, cuando por ejemplo, no hay este tipo de escándalos de abuso a menores contra la Iglesia Anglicana, donde, lejos de expulsar a los miembros gays, ya se tiene un obispo abiertamente gay.
La verdad, con lo complicado del origen y legitimidad de las tesis cristianas y sus interpretaciones a lo largo de estos 2000 años, ya resulta muy complicado saber si la preferencia sexual por humanos del mismo sexo está excluida por el cristianismo.
En la visión católica, la práctica del homosexualismo me parece que sí lo es, ya que el sexo gay es 100% estéril en términos de descendencia y ese sabor de Cristianismo tiene la estrechez de considerar que si el sexo no se usa para procrear entonces es pecaminoso.
Vaya, vaya… en este mundo donde cada día es más común ver defendidos los derechos de los individuos de actuar justo con despliegues que antes se perseguían, no me cabe duda que los cristianismos que van a dominar ese mercado espiritual serán aquellos que incorporen más y más elementos cotidianos de nuestra nueva sociedad.
En este sentido yo veo al Catolicismo metido en un claro adelgazamiento en sus filas. Su rigidez para generar reglas morales –basada en la lógica Aristotélica– hace que les sea imposible (o por lo menos muy, muy difícilmente) justificar una proposición contraria a las que ya supuestamente fueron “demostradas” como inferidas directamente de las Escrituras y las Costumbres.
Lo único que el Catolicismo tiene a su disposición, en términos de un aggiornamento es el matrimonio de los sacerdotes, práctica que sí era común durante los primeros siglos cuando la visión hegemónica cristiana y perduró hasta nuestros días llegó al poder.
Pero no podrá ordenar mujeres ni tampoco podrá bendecir matrimonios gays, ni estará a favor de medidas anticonceptivas más saludables (por lo menos en términos de pandemias como el SIDA). Y en nuestro mundo, donde eso cada día es más común y más aceptado, esa religión tendrá graves problemas para dialogar y llevar su gastado mensaje a las nuevas generaciones. No desaparecerá del todo, o por lo menos no en poco tiempo (no menos de 1000 años) pero sí seguirá adelgazando sus filas de modo alarmante, al menos con una tasa fuera de serie, en los siguientes 100 años.
¿Cómo será el cristianismo legítimo dentro de 50 años? Seguro no habrá uno, como hoy ni nunca ha habido estrictamente uno. Incluso, uno puede ver las diferentes iglesias dentro de la Iglesia Católica. Para muestra sólo comparemos a los teólogos de la liberación con los teólogos del Opus Dei. Parece que ven a un Dios distinto, a una Iglesia distinta y a unas Escrituras diferentes. Antes, claro, había métodos sanguinarios para eliminar las disidencias. Hoy, con gobiernos no teocráticos, los individuos –creyentes y no creyentes– gozamos de la libertad para pensar en esos asuntos y mucho mayor que prácticamente cualquier otra época en el mundo occidental.
El movimiento Evangélico es una muestra de la modernización del mensaje cristiano. Es una maravilla postmoderna. Esto de dejar a cada quién que sea el que interactúa con Dios y que haya un foro donde se reconozca a cualquiera ahí que es cierto que interactuó con Él, es una maravilla. Una mina de oro. Sólo está la Escritura como elemento fijo. Sin embargo, la interpretación es libre. Y con esto, el conjunto de creencias básicas, fundamentales de un grupo evangélico es 100% adaptable a las necesidades espirituales y psicológicas de sus miembros. Lo que un grupo evangélico cree hoy, puede ser muy, muy distinto de lo que creerá dentro de 40 años y lo mejor de todo: no habrá ruptura. Su mismo diseño le permite ir evolucionando paulatinamente hacia donde requieran los miembros.
Me pregunto hacia dónde irá la gran mayoría de credos cristianos del día de hoy. ¿Cuál es la siguiente metamofosis del Cristianismo?