Poemas japoneses a la muerte
Estamos en la vena del adiós, del viaje a la nada. Ella camina juvenil: morimos igual hombres que perros que ballenas. Como dice el poeta Toko:
| Los poemas a la muerte son un engaño. La muerte es la muerte. |
Jisei to wa sunawachi mayoi tada shinan |
Sin embargo, mientras sigamos vivos podremos sentir la oscuridad perenne como nos lo permitamos. Unos con el paliativo de que no es muerte sino viaje a mejor vida; otros simplemente como no-existencia. Lo que sea, pero en Japón han habido muchos hombres –monjes Zen y poetas de Haiku– que la han reflexionado originalmente, ya en su lecho, ya en sus brazos. Vale la pena escucharlos:
| Muévete, oh tumba, el sonido de mi llanto es el viento del otoño. |
Tsuka mo ugoke waga naku koe wa aki no kaze |
| -Basho | |
| Últimamente las noches amanecen blancas como la flor del ciruelo. |
Shiraume ni akaru yo bakari to narinikeri |
| -Buson | |
| La corriente es fría. Guijarros bajo los pies. |
Yoku mizu to tomo ni suzushiku ishi kawa ya |
| -Chiboku | |
| Sopla si quieres viento de otoño. Todas las flores se han marchitado. |
Fukaba fuke hana wa sunda zo aki no kaze |
| -Gansan | |
| Cielo claro. Por el camino por el que vine vuelvo. |
Sora saete moto kishi michi o kaeru nari |
| -Gitoku | |
| Una hoja se va, y otra se suma al viento. |
Hito-ha chiru totsu hito-ha chiru kaze no ue |
| -Ransetsu | |

incleiblemente lindo perfecto, todo estan bello..
Comment by marcial florian — May 3, 2007 @ 7:51 am