Wonderful
Really this couple (Netrebko and Villazón) has something, I mean they are childish, funny, professional, dramatic, commited and revolting gifted ![]()
Take a look.
Really this couple (Netrebko and Villazón) has something, I mean they are childish, funny, professional, dramatic, commited and revolting gifted ![]()
Take a look.
Creo que ya mejor sólo paso ligas. ¿Qué puede uno decir ante la infamia?
Dr. Víctor Romero
Vídeo
Dr. Mochán:
Vídeo
Análisis
Análisis estadístico
James K. Galbraith:
Una opinión fuerte
Dr. Octavio Miramontes
Análisis con ligas sobre estudios científicos sobre fraudes electorales
No sé qué es más fuerte ante esto: vergüenza, tristeza, coraje…
Hoy 10 de julio, se ve que el tema del recuento, si no en todo el país, en algunos estados sí es posible. Incluso un consultor de justo la campaña que Bush ganó con el recuento en Florida está dando sus consejos en un artículo del Washington Post.
Digo, si le funcionó a Bush, no estaría mal que, ya si López no puede leer el artículo original en inglés, su equipo se lo leyera o gracias a la traducción de Google Language Tools se enterara de estos consejos y los pusiera en práctica.
Sí, sé que estoy poniendo el dedo en una llaga, pero es que sí es triste que no lea ni inglés. Hay tanto de lo que se pierde este hombre. Aunque insisto, si bien es un elemento que le resta, tampoco lo descalifica del todo.
Ayer salió una editorial en el New York Times que recomienda que sí se haga el conteo voto por voto. Quiero suponer entonces que los supuestos de mi post anterior están equivocados. ¿Alguien sabe bien cómo se llevaría a cabo el recuento de la elección voto por voto para que realmente sea viable?
Editorial
A Recount in Mexico
Published: July 7, 2006When Mexican voters went to the polls to select a new president, many people believed that the worst possible outcome of the race between the conservative Felipe Calderón and the leftist Andrés Manuel López Obrador would be a near-tie that would leave the winner without the aura of authority necessary to govern effectively. If that is so, the results were as bad as conceivably possible.
Yesterday, Mexico’s Federal Election Institute, or I.F.E., announced that Mr. Calderón had won the presidency by half a percentage point. But Mr. López Obrador declared himself the real winner and demanded a complete recount of the votes.
The Western world has had quite a bit of experience with near-ties in recent years. The final outcome is never completely satisfactory for the side that winds up losing. Officials need to follow the existing election laws, but to interpret them as expansively as possible when it comes to recounting votes and checking for error or fraud.
Mexico used to be a global leader in election fraud. In 1988, when early results showed that a challenger to the ruling Institutional Revolutionary Party was ahead, the government announced that its vote-counting computer system had mysteriously broken down. It later released a count showing a narrow victory for the incumbent party. What happened on Sunday is a far cry from those bad old days. The Federal Election Institute is one of Mexico’s best-functioning institutions, and although it has been widely criticized for aspects of how it has handled this election, there have been no credible allegations of organized widespread fraud.
But there are enough problems to warrant a complete recount. Some polling stations that have recounted their ballots have found that the votes were misrecorded on tally sheets. The earlier discrepancies appeared to largely favor Mr. Calderón, in at least one case mistakenly awarding him hundreds of extra votes. The I.F.E. cannot legally order a recount of the entire presidential election. But the Federal Election Tribunal, an independent panel created to handle these kinds of disputes, could. In previous races, it has even gone so far as to call new elections in the states of Tabasco and Colima.
While election officials need to do everything possible to assure voters the count was fair, the candidates must behave responsibly as well. Mr. López Obrador has occasionally furthered his political career by inviting supporters to take to the streets. He has called for a rally Saturday, but he should resist inciting mass protests, which would harm Mexico’s stability and add to his image as a less-than-committed democrat. Mr. Calderón, for his part, should not oppose a recount. If the result favors him, he should be able to govern more effectively.
¿Qué podemos decir? Si se puede volver a contar, quizá la condición política del país obligue a hacerlo y así podamos estar totalmente tranquilos de que quien esté en el poder los siguientes seis años sea quien realmente ganó la mayoría relativa el 2 de julio. Hoy López dijo que en 2600 casos de los que se abrieron los paquetes electorales en el conteo distrital, el nuevo conteo reveló que el conteo original favorecía a Calderón. Habrá que estar atentos de cómo se desarrollarán los juicios en el TEPJF.
IFE saliendo del entredicho, pero no para todos
Me alegra mucho que el PREP y el conteo distrital hayan tenido, prácticamente, los mismos resultados. Sólo 0.07% de error en la diferencia entre los candidatos punteros es realmente nada. Es decir, no hubo algoritmo ni subrutina. Digo, es claro que si vas a hacer algún truco en un sistema, pues no te arriesgas para conseguir 0.07% de ventaja.
Y claro que me alegra, ¡cómo no me va a alegrar! Estaba muy preocupado. Ahora ya no. Por lo menos no por eso. También se prueba que el conteo rápido no podía ser definitorio y mejor que no se publicó sino hasta después. Es decir, hasta el momento el IFE parece que ha pasado otra prueba. Sin duda la más compleja de su corta historia.
Sin embargo, no es secreto que no me gusta que haya ganado la campaña del miedo, de la calumnia contra López. Pero sí me da gusto que por lo menos el reporte de votos de las actas en el PREP haya sido muy bueno.
Sin embargo, siempre hay un sin-embargo, yo puedo estar contento porque estas evidencias me son suficientes para volver a confiar en el IFE. Pero, no es así para muchos otros mexicanos. Y ese costo será algo que el IFE tendrá que arrastrar durante mucho tiempo. Según yo, hay evidencia suficiente como para no pensar que estuvo manejado. Para entender que los partidos políticos sabían del diseño del PREP y de los votos no contabilizados. Sin embargo, no haber tenido una buena estrategia de comunicación fue el error. No haber explicado el PREP a los medios de comunicación antes de echarlo a andar y con suficiente claridad fue un error grave. La gente no cambia su primera impresión tan fácil. Quizá ni siquiera está interesada en cambiar de opinión o no esté acostumbrada a hacerlo. Sobretodo cuando está frustrada de no ver a su candidato en el gobierno. No es que sea racional ese comportamiento, pero eso es lo de menos en política, el problema es real y no puedes confiarte a que los argumentos del otro son equivocados, el problema es social, político. La estrategia obvia es adelantarse a los hechos, explicar mejor las cosas y oportunamente. Ese costo político, ese costo de confianza basado, desde mi punto de vista, en una impresión falsa, le costará al IFE y con ello al país. Confío en que los mexicanos olvidamos nuestra historia con facilidad y quizá en 12 años ya mucha gente ni recuerde a Ugalde ni los votos que sirvieron para ajustar el PREP el lunes.
A Ugalde (que en el ámbito académico tiene una trayectoria extraordinaria) le falta visión política y sin duda, mejor comunicación y esas características no son poca cosa para el Consejero Presidente del IFE. Los costos de credibilidad del IFE son costos de credibilidad en nosotros mismos. Hay que tener más cuidado.
Impugnación, sí. ¿Pero con qué argumentos?
Cuando López salió esta mañana a decir que impugnará no sorprendió a nadie. Sin embargo, lo que me preocupa es que cuando le preguntaron si podía decir algunos de los muchos supuestos hechos irregulares que él menciona en el proceso electoral, volvió a mencionar exclusivamente al PREP. El PREP hoy día es irrelevante, además de que probó no estar equivocado, por lo menos por alguna mano sucia. Significa que realmente no tiene argumentos. Porque si realmente tuviera pero se los hubiera querido guardar para alegarlos en Tribunales, pues entonces simplemente guarda silencio y dice, en su momento los daremos a conocer a la autoridad competente. Pero no sales con dos tan, tan malos y fuera de lugar.
Mi lectura es que muy probablemente no encontrarán nada, muy posiblemente no tendrán tantos hechos como para cambiar el resultado o forzar por la vía legal a invalidar la votación y el TEPJF no querrá abrir tantas casillas como lo quiere López.
En ese momento, López y el PRD tendrán que tomar una decisión.
Sobre viabilidad de la propuesta de contar todos los votos
Algo que me molestaba por parte del PAN es que sus dirigentes decían que el PRD quería anular la votación, cuando realmente me parecía claro que lo demanda el PRD es volver a contar los votos, no anularlos. Es decir, lo que quiere anular el PRD es el conteo de los votos, no los votos, es decir, no la votación. Sin embargo, haciendo cuentas si se accediera a volver a contar todos los votos y suponiendo que:
(40,000,000*20)/(300*60*60)=741 horas
Además, esta vez no tendrían que trabajar ininterrumpidamente, es decir, se trabajarían 8 horas diarias. Entonces para contar todos los votos de nuevo sería necesario trabajar durante 92 días hábiles, lo que significa 18 semanas.
Es decir, volver a contar los votos, bajo estos supuestos, tardaría 4 meses y medio. Simplemente no alcanza el tiempo. Se tiene que tener un veredicto para el 31 de agosto o 6 de septiembre o como sea.
El tema entonces es que el TEPJF tendría que declarar inválida la elección. Porque si accede a volver a contar los votos es que está reconociendo que el conteo no es fiable, es decir, el resultado no es confiable. Es decir, no puede ratificar a Calderón. Pero como no cumple con el plazo establecido en la ley, pues tendría que declarar inválidas las elecciones. Es decir, el PAN si no tiene razón, por lo menos sí tiene razones para acusar así al PRD.
Esto simplemente vuelve a ser un autoboicot del PRD. Otra vez demandan algo que ellos mismos saben (quiero suponer que sí saben de lo que hablan) que, simplemente, es imposible de ejecutar. No sólo eso, otra vez se abusa de la ignorancia de la gente. Y sin embargo, por otro lado, la propuesta suena bien, suena a que finalmente quiere volver a contar tu voto, porque quizá no fue contado. Eso otra vez es demagogia y manipulación de la opinión pública. ¡Qué triste!
¿Qué sigue?
Puestas así las cosas, claramente el TEPJF no accederá y el PRD y López, insisto, tendrán que tomar una decisión.
Lo que a mí me tranquiliza de algún estallido es que el PRD gobierna y no sólo eso: en estas elecciones gobierna más aún que antes. Quizá los mismos perredistas electos no quisieran apoyar el movimiento. Sin embargo, Juárez defendió con las armas y finalizó la lucha de Independencia de Morelos que no se terminó con Iturbide y Guerrero. Sabemos bien que tampoco Carranza encumbró los ideales de Zapata y Villa. No sé, pero ¿querría López hacer la de Juárez pero con respecto a la Revolución? Yo advierto que López no tiene un pasado militar y que es un hombre que, después de tantos actos de dudosa honestidad que han perpretado en su contra, no ha perdido la vertical. Otro, con tintes militares, ya hubiera mandado todo el tema legal por la borda. Yo espero que la legalidad y la cordura ganen de nuevo en López. Ciertamente no sería la primera vez.
Calderón aún no es Presidente
Me reservo aún, como los gobiernos extranjeros, felicitar a Calderón, porque el proceso del TEPJF tiene que desahogarse y el nuevo Presidente debe ser ratificado por el Congreso de la Unión. En ese momento, yo respetaré la investidura, le exigiré y felicitaré al nuevo Presidente.
El IFE me está, si no decepcionando, sí preocupando.
Las tendencias en el PREP son muy preocupantes y si bien el mismo IFE ha dicho que no sirve para declarar oficialmente un ganador, sí es muy raro todas las anomalías que hubo ahí. No tanto aquellos que simplemente parecen errores de captura, sino el problema que después de la 1.00 AM la tendencia de Madrazo fue súper atípica, ganando todos los votos que podrían haber sido para López. Lo que menos me gusta es que esa tendencia empezó después de 30 minutos en que el PREP no reportaba nada. ¿Alguna similitud con Bartlett?
Es decir, yo no digo que sea fraude. Pero sí me preocupan estas cosas. Hay una diferencia radical entre el 88 y el día de hoy. Está internet, hay datos y se pueden hacer análisis.
Miren esto y juzguen si no es preocupante.
Además de las urnas en la basura, el problema en Yucatán, etc., etc.
Yo no soy alborotador, pero la burra no era arisca. Depués de tantas calumnias y ataques contra López que han sido TODOS falsos:
Viendo todas esas cosas, no está difícil creer en que en las urnas también lo quieren borrar. La burra no era arisca…
No voté por él, eso está claro. Hay cosas que no me gustan de su propuesta y su estilo. Tampoco voté por el PAN justo porque son capaces de actuar tan deshonestamente como en estos hechos.
Entre ambos sí prefiero a López. Sobretodo porque la verdad es horrible estar a favor de gente tan tramposa y mentirosa. Sí, López también abusa, ya lo he dicho aquí. Pero el ataque mentiroso, sucio a un contendiente en plenos tiempos democráticos es imperdonable. Es decir, yo no voté por López por el autoboicot que se mete con tanta tontería que a veces dice. Si el PAN fuera limpio dejaría que López hiciera lo que tuviera que hacer y ellos lo suyo, pero no tratar de sembrar miedo a base de mentiras.
Todas estas marranadas me hacen estar preocupado. Quiero ver cómo se desarrollan los conteos acta por acta en los Consejos Distritales.
Ojalá México salga triunfador y no sea un rehén de nuevo de gente en el poder tan corrupta que no nos deje decidir nuestro destino.
En la elección también hubo elementos que vale la pena destacar, ya para bien, ya para mal y que no son los candidatos.
Repartir el voto
Los mexicanos no tenemos un compromiso ideológico. Repartir los votos entre los partidos, como para que no se nos categorice, para no generar un compromiso con alguna postura es típico. Puede ser en el fondo desconfianza, puede ser inmadurez política. Parece que el mexicano no tiene una identidad ideológica, quiero decir, cada mexicano la suya. No significa que votar por diferentes partidos sea necesariamente votar mal. Desde luego, puede haber razones más que convenientes para hacerlo, convenientes para el país. Sin embargo, es triste decirlo, tengo la sospecha que se trata más de un asunto psicológico que político en la gran mayoría de los casos.
¿Enorme participación ciudadana?
Más del 40% del padrón no votó. Esto es más gente que la que votó por el candidato que será Presidente de la República (quien quiera que este sea). Esto para mí no es una enorme-participación-ciudadana. Sin embargo, hay que decir algunas cosas a favor de nosotros.
Para los estándares de elecciones sí es un buen porcentaje, no como para Ripley, sí como para no calificar el proceso como de abstencionista.
Siempre se sabe que cuando las campañas son de vituperio y de lodazo con pedrada, la participación ciudadana se ve deprimida. Claramente las campañas de los candidatos a la cabeza fue de lo más lamentable de este proceso electoral y con todo y eso el porcentaje de participación quedó en un margen dentro de lo estándar a nivel mundial. ¿Qué pasaría con nuestra participación si tuviéramos candidatos con campañas constructivas y no basadas en el ataque frontal al adversario? Yo tengo esperanza de ver al verdadero México salir a romper récords de participación ciudadana, con mejores candidatos.
Entonces, sí, hubo más del 40% de abstencionismo. Pero no toda la culpa se la puede comer el electorado, también los candidatos ayudaron al fenómeno (perdón, tuve que hablar de ellos otra vez). No es justificación para aquellos que no votaron, es una explicación y un exhorto a los partidos a generar campañas creativas y que su principal objetivo sea sumar y no restar.
Por último, desde luego felicitar a todos los que sí votamos. A todos los que hicieron fila durante horas para poder conseguir una boleta y ejercer su derecho. Y a todos los que, a pesar de haber hecho horas de fila, no alcanzaron boleta sea cual sea la razón, su intención de voto fue clara.
Casillas especiales
Conozco gente que no pudo votar porque no encontró boleta en las casillas especiales. Se formó tres largas horas y ya no había. Hay como dos historias aquí. Algunos que no sólo no reportaron su cambio de dirección, sino que el día de la elección no buscaron transladarse a su lugar de origen (cuando éste quizá estaba a las mismas tres horas que usaron en la fila) y al final no votaron porque ya no había boletas. Sin embargo, también conozco el caso de los que necesariamente tenían que estar fuera de su lugar de origen por razones de fuerza mayor y tampoco encontraron boleta después de horas de formarse. En fin, esos casos no dejan de ser tristes.
IFE
Estoy orgulloso del IFE. Mucho. Hemos pasado casi 20 años reformando el modo de elegir a nuestros representantes y creo que hemos hecho un excelente trabajo. El resultado ha sido muy positivo. La imparcialidad, el profesionalismo, la responsabilidad, la fortaleza de no caer ante presiones o miedos sembrados de violencia, todo eso, hace de nuestro IFE un orgullo nacional. Los observadores internacionales también nos felicitaron ampliamente por nuestro Instituto. ¡Defendámoslo de aquellos que quieren embarrarlo de la mierda que tienen dentro! ¡No dejemos que rumores infundados o acusaciones irresponsables opaquen el excelente desempeño del IFE! El IFE es un órgano de ciudadanos, somos nosotros, no es el gobierno, no son los partidos, es el pueblo organizado.
Analistas Políticos y Periodistas
Como siempre gente como Denise Dresser, Federico Reyes Heroles, Jesús Silva-Herzog Márquez, Leo Zukerman, Lorenzo Meyer y Sergio Sarmiento nos regalan reflexiones y nos comparten tanto su conocimiento enciclopédico como su amor por México. Cuando oigo a este tipo de gente, me enorgullezco mucho de ser mexicano. Incluso me duele dejar mi país en busca de otro tipo de ambiciones profesionales porque seguro me perderé muchas mesas con gente de esta capacidad y probidad.
Patricia Mercado
Mi voto fue por Patricia Mercado, que me ha tenido muy decepcionado porque no ha salido a decir nada. Ha preferido la oscuridad, ha preferido el silencio ante un momento histórico para nuestro país. Es momento de soportar a las instituciones que nos dan la tranquilidad de ejercer la democracia. No querer pronunciarse, ni por las instituciones es un juego muy sucio, muy oportunista. Esperar a ver qué pasa para tener una posición es de lo más mezquino y cobarde. Espero que muy rápidamente cambie de actitud e incluso que pida una disculpa por haberse tardado en hablar con nosotros. Votamos por ella y no ha salido a decirnos nada. Es ridículo. Algunos amigos míos que votaron por López se avergonzaron, no de su voto, pero sí de su candidato en las primeras horas post-electorales. Por lo menos ellos tuvieron la oportunidad de ver a su candidato actuar después de haber votado por él; Patricia Mercado ni siquiera me ha dado esa oportunidad. Bueno, sí: finalmente su no actuación es al final de cuentas una actuación.
Actualización
Finalmente hoy en la mañana Mercado salió a decir lo que tenía que decir. Sólo me queda una amarga pregunta: Patricia, ¿por qué no saliste a decirlo ayer o el mismo domingo? Cualquier mensaje de una candidata a la Presidencia de la República defendiendo nuestras instituciones y en particular al IFE y dando un espaldarazo de confianza al proceso electoral nunca está de más y mucho menos en el momento histórico por el que ha estado atravesando nuestro país.
Andrés López
Me gustaría citar a Catón por aquí en la editorial del día de hoy, recoge mi punto de vista a la luz del comportamiento de López:
Las crisis de la vida hacen que los hombres se muestren tal cuales son. El domingo 2 de julio Andrés Manuel López Obrador tuvo una crisis de vida, y se mostró como es. Pensaron él y sus partidarios que tenían el triunfo asegurado. Citaron en el Zócalo a su gente e hicieron imprimir grandes cartelones que decían: “Fiesta de la victoria”. Pero se aguó la fiesta por algo más que por la lluvia: a la hora en que iban a celebrar haber ganado, AMLO y sus asesores ya sabían que los números del IFE favorecían a Felipe Calderón. Fue entonces cuando apareció López Obrador enseñando sus peores cualidades. Tanto en sus palabras ante la televisión como en el discurso que pronunció en el Zócalo se mostró violento, agresivo. “Exijo al Instituto Federal Electoral…”, dijo con prepotencia. Habló de “nuestros resultados” -no de “los resultados”-, y anunció que defenderá una inventada ventaja de medio millón de votos que nadie supo de dónde la sacó. Al decir todo eso se veía nervioso, desencajado. Ya se sabe que el que grita y amenaza es porque no tiene la razón. Tal parece que López Obrador piensa que el Instituto Federal Electoral es una dependencia del gobierno. Olvida que es un órgano de ciudadanos. Dicho de otra manera: el IFE somos nosotros. Cuando lo enfrenta en el modo arrogante en que lo hizo, a nosotros nos enfrenta.
Ciertamente, al día siguiente volvió a decir que había ganado por 500 mil votos con Loret de Mola, aunque comenzó a bajarle a su actitud de exigencia y prepotencia. Sin embargo, su proverbia ignorancia (en el mejor de los casos), ahora sobre Estadística, hizo que pudiera decir lo siguiente con respecto al IFE:
“Yo creo que debieron dado ayer el resultado, se habían comprometido a dar el resultado de una muestra de 7 mil casillas, y terminaron por no dar ningún resultado, (lo que me hace pensar) que estábamos arriba nosotros”.Y quiero decir algo, ser ignorante en este tema estadístico no es un detallito técnico para un candidato a la Presidencia. Después de que él anunciaba muy a menudo durante su campaña sus resultados de encuestas de intención de voto, después de leer en muchos medios otras encuestas que diferían entre sí, quizá hubiera sido suficiente razón para que alguien le explicara por qué suceden estas interpretaciones diferentes y tendenciosas, incluso de la misma encuesta. El tema del error. El señor nunca dijo de dónde sacaba sus encuestas y ahora resulta que no entiende el concepto del error en una encuesta.
“Si tenemos nosotros pruebas que demuestren lo contrario, lo vamos a hacer valer. Cualquier candidato, cualquier partido tiene el derecho de revisar, eso es lo que vamos a hacer nosotros, sencillamente”.
“Si en el cotejo que hagamos, resulta de que no nos favorece el resultado final, yo voy a acatar los resultados del IFE”.
“Tengan paciencia. Nosotros vamos a estar siempre informando. Yo voy a actuar siempre de manera responsable, si perdemos la elección, yo voy a reconocer. Si ganamos la elección, aunque sea por un voto o dos votos, yo voy a defender el triunfo”.
Sin duda, me da gusto que López hable de esa forma y llame a la cordura y a la legalidad. Desde luego que tiene derecho a revisar casilla por casilla y yo estoy con él y con cualquier ciudadano que quiera defender el voto del pueblo de México. En esto, señor López, estaría con usted hasta las últimas consecuencias. Sobre decir que si usted ganó las elecciones desde luego respetaría su investidura, porque es el pueblo de México quien lo habrá puesto ahí.
Felipe Calderón
Calderón tuvo una oportunidad de oro este 2 de julio a las 11 de la noche para demostrar lo que había querido convencer a todos durante su campaña. Que él sí era una opción inteligente, responsable y segura para México. La desaprovechó. Eso quizá signifique que su mensaje tampoco es verdad. Yo no me lo creí, por eso no voté por él, entre otras razones.
Después de que López se llenó la boca de errores y transgresiones, Calderón tenía a su disposición el discurso del Consejero Presidente e incluso el del Presidente de la República para hacer añicos ante la opinión pública, la prensa nacional e internacional a López. Tuvo todo para lograrlo, estaba obvio, estaba ahí y no lo pudo ver, no pudo actuar como mejor convenía: tanto a México como a sí mismo, a su propia causa.
Justo esta falta de visión, de opciones, de criterio, es lo que me desanimó a votar por alguien como Calderón. Es lo mismo que pasó en la Secretaría de Energía. Sí, es verdad que lo que dijo fue un poco menos equivocado que lo que había dicho López, pero sólo por el detalle que nunca le exigió al IFE respetar sus resultados, sino al contrario, nunca puso en duda que los resultados que el IFE reportara serían los oficiales y él se apegaría a ellos. Sí, podremos decir que es más fácil decir eso cuando vas arriba en el PREP. Sí es verdad.
Justo por eso (además de otras cositas), Calderón para mí era un candidato que no valía la pena: cualquiera puede estar de acuerdo con los resultados si éstos te ponen arriba; sin embargo, y aquí estaba el reto, lo que no pudo es acatar la sugerencia del Consejero Presidente y llamar a la responsabilidad y civilidad a López. Sí, era un momento difícil, un momento de gran tensión, pero así es el trabajo y el día a día del Presidente de la República y justo en esas condiciones es cuando uno quiere ver a su Presidente tomar las decisiones correctas, las más convenientes. Calderón, definitivamente no pudo. Desde luego, al día siguiente ya dijo lo que debió haber dicho la noche anterior. Pero para todos es más fácil operar mejor después de un tiempo, a un Presidente se le exige decisiones rápidas, bajo presión y convenientes, con visión, con criterio. Además, dicha sea la verdad, tampoco era tan difícil ver que López ya se le había puesto de pechito.
Y repito, como lo escribí con respecto a López, si es el electo por los mexicanos, deseo que madure y que mejore, porque desde luego yo estaré con el Presidente que México haya elegido.
Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Hadley Wickham