Gustavo Muñoz - justavo, kanchenjungo, zipi

August 26, 2006

Lo dijo

La marcha era temporal. La vería por aquí. De una u otra forma, mi mamá no se moría. Ella nunca se iba a morir. Yo era niño, yo le pregunté. Aquí está la imagen, nadie me desmiente. Ella sonreía y con gran confianza me dijo que no. Que no me preocupara. Entonces yo le creí. Incluso cuando la velamos, cuando la hicimos añicos y cenizas, yo sabía que ella iba a andar por aquí.
Ella me dijo que no se iba a morir.

August 25, 2006

Chat bizarro

Filed under: Personal

Hoy tuve un chat con un cuate que no conozco y el resultado, de verdad, estuvo bien bizarro. Me gustó mucho. Es de esas cosas absurdas en la vida que uno disfruta mucho. Yo me reí mucho releyéndolo. Quizá tú también te rías un rato.

Panera

Filed under: General

Siempre me ha llamado la atención la confianza con la que los americanos pronuncian en inglés palabras francamente no inglesas. Me sorprende porque lo hacen con tal soltura que pareciera que no saben que la palabra no es de origen inglés. Tienen muy claro que ellos pueden pronunciar todas las palabras como mejor puedan y punto. Está bien, me gusta. No pierden el tiempo resolviendo problemas que no lo son. Sería uno de esos argumentos favoritos de Nietzsche para decir que es un pueblo en definitiva inteligente. De hecho, hay muchos que no lo saben.
panera.
(Del lat. vulg. *panaria, y este del lat. panarium).
1. f. Troje o cámara donde se guardan los cereales, el pan o la harina.
2. f. Cesta grande sin asa, generalmente de esparto, que sirve para transportar pan.
4. f. Recipiente que se utiliza para colocar el pan en la mesa.

En este caso se trata de esta palabra de la que copio esas acepciones. La gente va ahí, pronuncia panera como lo pronunciaría en inglés y listo. Cheers!
En México no pasa lo mismo con las palabras en inglés. La gente no las dice con la misma soltura con las que resuelve decir palabras en español. Siempre queremos decirlas de otro modo… y sólo sucede que uno se ve nervioso y ni pronuncia correctamente. Ni en español ni en inglés.
No sólo eso, aquí en USA si yo digo panera como lo diría en español, sucede que el americano común, que no sabe que es una palabra de origen español, muy probablemente piense que estoy pronunciando incorrectamente su palabra.

Ahora vuelvo, voy a desayunar a Panera.

August 22, 2006

El cello, la muerte.

Estoy totalmente absorto por el concierto de violonchelo de Elgar. No lo había escuchado con la atención con la que ahora estoy disfrutándolo. Y sí, para los que se lo preguntaban, estoy escuchando una versión con Jacqueline du Pré.
Desde que murió mi mamá, mi interpretación y sensibilidad por la muerte es distinta. De pronto, sin nada que lo pudiera prever, me descubro llorando, me asalta la pérdida y el recuerdo. Ha sido mi mamá la que murió; pero también Jacqueline y su violonchelo y sus manos y su intensidad. La muerte me ha provocado risa, contradicción, contratiempo, tristeza, llanto. No sé cuál sea mi forma preferida. No quiero pensar en ello.
¿Qué es realmente el sonido que Jacqueline le arrancó a su Stradivarius?, ¿dónde está ese cuerpo intangible?, ¿dónde está el mensaje?, ¿dónde el corazón de Jacqueline vibrando con las cuerdas de su cello? ¿Qué, en definitiva, es una grabación?, ¿dónde está el pasado?
Esperé para encontrarme con Jacqueline. Quise dejar pasar el tiempo para poder enamorarme de ella. Creo que atiné el momento. No debía verla ni dejarme ser visto sin que mi madre hubiera muerto. La configuración de idea de mujer y muerte está siendo reconstruida. Jacqueline entra en la escena justa, exacta, perfecta. Añade las observaciones y la intensidad que le dan al absurdo su (in)debida medida.
¿Qué eres, cuerda?, ¿qué te hace incrustarte donde no te había llamado?, ¿por qué en definitiva te busco? Nota, cuerda, manos, caja, partitura, mujer, sudor: ¿dónde estás? Llegas y te marchas. Es lo mismo, siempre lo mismo. Pueden ser años, digamos unos cuarenta y dos, o bien, se puede tratar de un instante. Todo pasa.
La muerte también despierta otra vida. Una vida después de la muerte. No la del muerto, que esa ya está, sino la vida de los vivos. Yo he visto gente que es otra después de la muerte. Me pregunto si realmente son otros o el poder que ejercía el superyo fue vencido con esta muerte. Sí, lo sé. Se trata de eso. Un superyo vencido.
Elgar no me importa. Las trampas y las interpretaciones llaneras de un testamento tampoco. ¿Qué más da si el yo del autor del testamento ya no es rival para quien lo interpreta? La debilidad de la ausencia rige la vida, vigila maniatada la interpretación. Continuamente comparo la interpretación que Jacqueline le dio a las notas muertas y la que se le da al testamento y a la pobreza de mi gente. Por eso lloro. Porque todos deberíamos tener un violonchelo para leer cada testamento. ¡Las manos de Jacqueline para leer un testamento! ¡Su intestino, su pasión que sigue creándolo en la tumba!
Simplemente sucede. No lo evito. Sucede. No lo provoco. Sucede.
El terso devenir de los hechos. Las voluntades últimas de los muertos. Las conversaciones privadas.
Nos limpiamos con el lenguaje.

August 16, 2006

Why I used to love Kathleen Battle

Filed under: General, Personal

A single taste of her charm, I think, is enough.
Here it is the same vals but with Zubin Mehta. Here we can see a younger Battle. The conducting is poorer compared with that of Karajan. For those who think that a conductor doesn’t do nothing, just hear the difference in a simple vals.
And of course you need to hear her in a rehearsal of the Zerbinetta from Ariadne auf Naxos. You also can enjoy in that rehearsal of Miss Norman, another giant of singing… but she is another history.
Then you can see the real thing Part 1 and Part 2.
In terms of choral music her Agnus Dei interpretation from Mozart’s Coronation Mass is superb. The scenario could not be better, the St. Peter Basilic when John Paul II allowed again Mozart Music in Catholic rites.
Last but not least, please hear her Prendi, per me sei libero interpretation.
Enjoy!






















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