Gustavo Muñoz - justavo, kanchenjungo, zipi

August 26, 2007

Bodas en India

Filed under: Personal, India

Anant se casa el 26 de noviembre en Moradabad, Uttar Pradesh, India. Quiero ir… pero lo veo complicado. Lo bueno es que me quedan cinco bodas, además de la de Anant a las que querré ir en India cuando se calendaricen (claro, si me invitan jijiji): Kartik, Sunil, Ramya, Akhilesh y Mahendra. El que lleva la delantera es Mahendra.
Mi prima Paty se casa el 10 de noviembre… pero no en India :(

Lorena Ochoa

Filed under: Personal

Sí, ya soy un fan. Quiero ir a Florida en noviembre (13-18) para ver el ADT Championship. Veré el modo.
En Google Trends se ve cómo Lorena venció a Annika Sorenstam.

Lorena Ochoa   
Annika Sorenstam   


Sin embargo, aún en inglés se googlea más a Annika que a Lorena.
Finalmente, un poco para ver que el golf está dominado por hombres, véase la diferencia entre las búsquedas y noticias de Tiger Woods comparadas con las de las dos mujeres más populares del golf de los últimos años.

Lorena Ochoa   
Annika Sorenstam   
Tiger Woods   

August 25, 2007

Amamantando

Filed under: India

Amamantar. India amamanta. No sólo porque ha dado lo suficiente para haber amamantado a los 1100 millones de indios que viven aquí (más otros tantos en diáspora), sino porque esta nación alimenta a quien sepa abrir la boca, a quien le guste saborear elementos inmemoriales, trozos de inmortalidad.
Ya lo dijimos, India no ocupa lugar. Aquí el cempazúchitl florece en más de tres variedades de colores. El Mahabharata es fácilmente tan extenso como siete veces la Ilíada y la Odisea juntas. Y aún tenemos el Ramayana, para no hablar de los textos más antiguos: los vedas.
Magia y surrealismo: India. Todo se trata de un pasaje al más allá aquí en la Tierra. No importa si es verdad. Aquí se experimenta soñar despierto en el día y despertar soñando durante la noche. Los sabores parecen extraídos de un cuento fantástico, los olores parecieran que los generó otro capítulo en la diversidad biológica. Viajar a la India es historia de ciencia ficción y a la vez un regreso al significado de los cinco sentidos y los cuatro elementos.
Amamantar es lo correcto. Amamantar no sólo es alimentar al lactante. En cada sílaba hay un sinónimo de protección, alivio, identidad, calor. Eso nos da India. Identidad por referencia o comparación.

Pero no todo es magia. No todo es surreal. También se puede vivir una vida vacía aquí. También se puede ignorar todo lo que India es y ser indio. India tiene bomba atómica. En India se hace ciencia y tecnología. India tiene su propio programa espacial. En el siglo pasado India mató a dos de sus líderes más carismáticos: Mahatma Ghandi e Indira Ghandi (hija de Jawaharlal Nehru, su apellido Ghandi lo adquirió cuando se casó con Feroze Ghandi –que tampoco tiene que ver con Mahatma Ghandi) y de paso a otro Primer Ministro (hijo de Indira) Rajiv Ghandi. Indira fue víctima de sus propias inclinaciones, que también fueron nutridas en India. India sigue en conflicto con Pakistán y China en la disputa sobre Kashmir. India crece al 7% anual desde 1991. Estados Unidos decidió suspender la ayuda que le daba a India desde los años 50, gracias al desarrollo que ha logrado en los últimos 15 años. Hay una guerra en cuatro paredes en el Este y hay aún sedimentos vibrantes de luchas interreligiosas. Siguen esclavizando mujeres (todas empiezan antes de ser mayores de edad) para prostituirlas y la diáspora del SIDA parece fortalecerse entre sus filas… y hay pocas leyes que las protejan y aún éstas distan mucho de ser vigorozamente aplicadas.
¿A qué lado de India perteneces? India seguro te amamantará a cántaros de ello. No hay límites aquí. Seas de la Hindutva, un ingeniero en computación, un santo jainista, un radical musulmán, un poeta: India te va a nutrir como nunca imaginaste.
La mejor forma de describir a India es compararla con un fractal. Sí, tiene un área finita, pero sus fronteras son no conocen fin. Nunca terminas de entrar a esta tierra, a esta historia, a su pueblo. Ya lo hemos dicho, hay tantas superficies en India que no basta una vida para entrar y conocerlas todas. Pero no hace falta, seguramente antes de ello ya estarás satisfecho.

August 18, 2007

Sentado, me escucho. Casi un monólogo.

Filed under: Personal, Terapia

Tiempo perdido que se recupera cuando llamas. Así es recibir tu voz. Has estado encerrado, enterrada. No tienes sexo. No quisiera que lo tuvieras. Sí, dirás que eres hombre. Pero eso es por compromiso. Tengo la sospecha que más bien eres y punto. Has vencido a la nada.
Aún no sé qué es lo que dices. Sugieres que escriba. ¿De dónde salió la idea del doctorado en negocios?
He perdido los últimos años de mi vida intelectual. No me importa. No importa.
Vienes a decirme que el tiempo aún está por delante. Está bien, te creo.

No quiero oír cómo le enseñan a hacer un Venti Arabian Mocha Sahari. Escucho Brahms. Comí en Mongo. Preparamos una pasta con vegetales deliciosa. Ajo, chiles, duraznos, mango, salsa de ostión. Siento los beneficios de los alimentos. Regresamos a escuchar. El café lastima mi esófago. Pediré un té. Earl Gray como a ti te gusta. Half and half con Splenda.

Me gusta ver al guardia de seguridad del Starbucks desde donde escribo. Me parece formidable cómo vence las arduas horas de pie. Admiro la estabilidad de su sistema biológico. Pasan las horas y continúa entremetido en la misma no-actividad. Pasa un hombre vendiendo largos cestos de mimbre y nuestro guardia lo ve con interés. Creo que le hace falta uno en su casa. Me levanto y le invito uno. Me pregunta que para qué lo querría. Usted debe saber, No lo sé, Vamos, piense en esos montones de ropa que se le juntan a su señora, No tengo señora, Peor aún y más a mi favor, lléveselo, Mmm, no sé, pero creo que sí lo usaré, gracias, No me agradezca, me enamoró su forma de pasar las horas y esta mirada curiosa ante los cestos. Naturalmente no me contestó. Sabía que al decirle que me había enamorado corría un gran riesgo de perder contacto. Me di la media vuelta antes de que quisiera devolver el regalo del hombre que había hablado de enamoramientos con él poco tiempo antes.

Qué hiciste, Me gusta desdoblarme, Deja eso ya, sólo pierdes el tiempo, Lo disfruto, No te engañes: lo usas en diversiones inútiles y contraproducentes; además, antes de desdoblarte, habla conmigo, Es una orden, No, cómo crees que te voy a dar órdenes, No sé, hace mucho que no hablo contigo, no sé si seas de ese tipo de gente, No soy gente, Bueno de ente, al final sólo hay una g de diferencia, Esa g cuenta mucho, Si tú lo dices.

Hace poco fuiste a un velorio, Lo disfruté mucho, Sí yo igual, Ah, entonces tú también te desdoblas, No ese soy yo, esas eran mis fantasías, No eran mías, Es lo mismo, Casi nunca, Sólo lo mencioné para agradecerte, Agradecerme qué, yo lo hice porque quise, Justo por eso, Qué raras cosas dices, No has entendido nada.

August 16, 2007

Psi

Filed under: Personal, Poesía, Terapia

Es mi alter ego. No es un ser humano.
Son mis propios ojos;
salen de mí y me observan.
Es mi propia boca la que habla.
Sólo la voz es otra.

Finalmente
entendí al serial killer.
Pide ayuda entre líneas. Se entrega, se desvela.
Dejé una huella, una pista la sesión pasada.
Psi no la desperdició.

Hoy la nostalgia es reconocida.
La angustia declina.

No es otro. Soy yo.

¿Quién soy?

Filed under: Personal, Terapia

No lo sé. Más bien no me recuerdo mucho. Volveré a hablar conmigo. He vivido por instrumentos durante mucho tiempo. Ha sido peligroso. Mal que bien he sobrevivido.
Mis desórdenes de sueño están totalmente relacionados con el hecho de que no quiero hablar conmigo mismo. Un día rompí la comunicación. Mi problema, mi miedo era: si me hago mucho caso, si hago lo que me gusta y destaco, seguramente no sabré manejarlo socialmente.
A mi edad mandaré lejos el tema social y el tema económico. Parece que es el mensaje que debo enviarme. Parece que primero me reconcilio, me devuelvo a mí mismo y luego vemos cómo resolvemos el tema social.
Puse mucho ahínco a resolver mi problema social y me olvidé de mí mismo. Ahora tengo que recuperarme. Saber quién soy bien a bien. Y de ahí saber qué quiero y cómo puedo querer.
¡Qué gusto y envidia estos seres que se conocen cotidianamente! ¡Qué lejos están de ser llevados por las presiones externas aquí y allá!
Yo lo que pude hacer antes fue escoger un poco qué elementos externos dirigirían y matizarían mi vida. Quizá por ese hecho no me hundí por completo. Fue por el buen gusto, pero nada más.
Por cierto que tenía y aún tengo nostagia de mí mismo. Hace algún tiempo sí me la pasaba bien conmigo mismo. Tengo que separar mis pasiones y modos del handicap familiar que heredé y/o aprendí de mi mamá. No hay por qué repetir el patrón. Pero antes de preocuparme por eso, simplemente voy a volver a conversar.
Hay tarea.

August 4, 2007

Destierro

Filed under: Personal

Me gusta que borren los comentarios que dejo en algunos blogs que suelo visitar. Me enseña que palabras más, palabras menos el mundo sigue siendo mundo y los que sabemos sonreír ante cualquier adversidad deportiva, social, familiar o bancaria, seguiremos sonriendo. Traemos buen equipo, buenas herramientas para vivir aquí. Es más iluminador ese hecho que aquél que me dice que mis palabras no calificaron, ni momentáneamente para ser publicadas. El hecho de acariciar la permanencia para después ser desterrado. Ahí está el encanto. El destierro. ¿Quién no ha celebrado su destierro? Todos tienen, ya por ello, una historia qué contar. La mía la contaré a su debido tiempo. Por lo pronto comparto las reflexiones y alegrías que, de inmediato, me regaló el hecho.

¿Dónde están las palabras que dijiste en la Primaria?, ¿dónde están todos los gritos de alegría cuando Argentina ganó la Copa Mundial de Fútbol en 1978? Esas palabras fueron dichas como si las palabras mismas acompañarían a la gloria y al orgullo por siempre. ¿Dónde están ahora?
Los medios electrónicos hoy nos dan la oportunidad de soñar que nuestras palabras serán imperecederas. Basta un simple remove comment para no estar aquí.
Después de la muerte permaneceremos en la memoria de los que nos hayan conocido (y quieran o no puedan evitar recordarnos) y en algunos medios electrónicos hasta que seamos erosionados por cualquier asunto, ya voluntarioso, ya meditado.
Por eso me gusta tanto la gente que disfruta de decir, de componer frases. De saborear ese goce momentáneo, pasajero. Justo cuando van cayendo las palabras y se acomodan dentro de uno… para después desaparecer. Gracias a ese destierro, si bien en este caso momentáneo, es que tenemos que repetirla, como una niña de 4 años, indefinidamente, para volver a saborearlas.
¿Cuál es la diferencia entre las frases que compongo por simple gusto de las de un discurso mediocre de importancia situacional?, ¿cuál la diferencia con un comentario, borrado o no, de un blog? Ninguna. Todo se disfruta igual. Si mis comentarios no fueran borrados no podría haberme referido a mi hobbie preferido y este post no hubiera sido posible. Que más queda que agradecer la voluntad del que nos borra. La voluntad del destierro.






















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