Valentía
Yo creo en la valentía. Hoy más que nunca. Es por ahí donde el hombre encuentra el límite de sus posibilidades. Sólo así sabré de qué soy capaz. Sólo así llegaré a cumplirme, a realmente terminarme de hacer. Sin valentía no podría tejerme por completo. No te guardes ni un pedacito de hilo: úsalo todo y ve lo grande que punto a punto, minuto a minuto vas haciendo de ti mismo.
La valentía no debe confundirse con estupidez. Sin duda no, ya que en realidad son conceptos y actitudes opuestas. La estupidez no hace caso de los signos, de las evidencias. La valentía, por el contrario contrario, no ignora los hechos, los signos, los susurros, las evidencias, la intuición, la fuerza de la vida. Por más discretos que éstos sean, por más arriesgado que parezca el camino al que nos están llevando: la valentía no ignora, al contrario abraza esa opción y se apuesta enteramente en ella.
