¿Qué es Kanchenjunga?
Muchos me preguntan, majaderías más, majaderías menos: ¿qué chingados es Kanchenjunga?
El siete de diciembre de dos mil siete le contesté a un amigo en un comentario en este mismo blog lo siguiente:
Kanchenjunga hoy ocupa espacio, el mejor; ocupa tiempo, el más intenso. Es la vigencia en vida. Pero podría convertirse en recuerdos. Kanchenjunga es una persona, es un linaje, es una herencia. Pero podría convertirse en mero personaje de ficción. De una ficción milagrosa enclavada en el pasado.
También puede continuar siendo el día de mi futuro y mi presente; el aire que respiro y los duraznos con los que cocino. Puede ser la fundación de un mundo diferente, que nos pertenezca a nosotros y a los que se quieran acercar a compartir nuestra fortuna.
Kanchenjunga es. Ojalá siga siendo hacia el futuro. De otro modo, será un recuerdo difícil de permanecer como recuerdo.
Yo también soy Kanchenjunga, Kanchenjungo.
Hoy estoy más seguro que nunca que no será recuerdo, sino alimento de vida. Kanchenjunga, hoy más que cualquier otro día es mi incesante tiempo, mi sustancia, diría Borges.
Kanchenjunga está triunfando. Faltan pocos detalles para que tomemos el trofeo que se llama fuerza, pasión, vida, amor, reproducción, carcajada resuelta. La gran batalla ha sido ganada. Ahora resta madurarnos como vencedores de nosotros mismos.
Esperamos un kanchenjunguita para septiembre. Para septiembre.
Los osos no vendrán. No nos comerán.
No iremos más al Polo Norte.
Ocho kanchenjunguitas. Ocho.
Los kanchenjungas y los zipizapos comemos osos pequeñísimos, ya como postre, ya como aderezo.

Ah, bueno, ya me quedó claro. Si lo que pasa es que la otra vez que te pregunté no mencionaste los zipizapos. Pero ahora sí ya me quedó claro.
Comment by Gabo — March 22, 2008 @ 1:23 pm