Melodrama burgués (como si hubiera de otros)
Lo que yo no he entendido es que para ser el protagonista de una historia melodramática hay que sufrir. No un ratito, pero tampoco sin esperanza muda. Ándate a sufrir, pues, dice Kanchenjunga. Respondo que prefiero inventarme historias que viva durante una sola noche, tan melodramáticas como pueda. No cabe duda que apesto a comodidad burguesa.
