Noche ilegal, noche en India
Es una pena que en India las noches sean ilegales. Ni vender biryani de huevo es legal aquí después de la una de la mañana. Sólo en los hotelones se vale tener coffee shops abiertas toda la noche. Entonces, me veo forzado a venir a estos lugares de mármol. Silos que no me dejan respirar bien a la India que más me gusta. Como me dijo un alemán esta noche mientras oíamos a una cantante extraordinaria de jazz, este hotel es como cualquier otro en cualquier otra parte del mundo. La cantante india no lograba proyectar el glamour que una cantante de jazz quisiera para equilibrar la voz y la figura. La voz era redonda; caramelo y pimienta, sugerente por demás. La comparación me la guardo porque no sería justa o al menos, no sería prudente.
En este mismo hotel, en el bar, te venden un café (illy, hacen la aclaración) por 350 o 450 rupias (80 ó 110 pesos). A cinco minutos, en una esquina venden café con leche bien azucarado por 3 rupias. En el coffee shop (déjenme, por Dios, seguir llamándole así) debe ser más barato que en el bar, porque no aclaran que sea illy ni te dicen sir por cada dos palabras que pronuncian. El lugar es encantador, pero está claro que me ayudaría a escribir mejor un lugar donde haya menos inversión extranjera directa.
Decía que las noches son ilegales en India. La policía se asegura que no haya comercio culinario después de la 1 de la mañana, sin mordida. Con mordida, no más allá de las 2.30 de la mañana. Ser escritor aquí debe ser difícil. Los escritores gustan de la oscuridad para escribir. No debe ser cierta esta frase, al menos no del todo, pero la escogeré para generar controversia la siguiente vez que esté aburriéndome en una conversación con más de dos personas, o cuando comience a temer que me voy a aburrir pronto.
De noche extraño el DF. Extraño las taquerías. Pero sobretodo echo de menos El Popular en 5 de mayo, su café con leche y esas enchiladas con salsa de chile de árbol a las 3 ó 4 de la mañana. En Andheri West el egg bhurji es delicioso y el biryani de huevo también. Es callejero, barato y todo lo que un bohemio-wanabe necesita para vivir contento. Pero no lo encuentras después de las 2 de la mañana. India me complace, me satisface del todo, excepto de 2.30 a 6.30 de la mañana. Justo la hora en la que escribo estas líneas desde las sillas casi-groseras que la inversión extranjera en India colocó aquí con wireless y buffet.

Nada como El Popular y La Opera…
Comment by Antonio — August 23, 2008 @ 9:56 pm
Tendrás que llevarnos a El Popular la próxima vez que andemos en el DF —nunca fui.
Comment by Gabo — August 26, 2008 @ 10:21 am
Con todo el gusto del mundo
Comment by Gustavo Munoz — August 27, 2008 @ 1:25 am