Gustavo Muñoz - justavo, kanchenjungo, zipi

January 6, 2006

Año nuevo en Oaxaca

Algo tenía que escribir del Año Nuevo. Ya no tengo 20 para insistir que nada cambia con el cambio de año. Es decir, puede que no cambie nada. Si cambia es porque queremos que cambie. Es todo. Pero: ¿como por qué no querríamos que cambie?
Este año nuevo lo pasé en Oaxaca con Andrea y otro matrimonio. Estuvo excelente. Nos fuimos el viernes en la mañana (2 horas después de lo planeado, gracias a Pluuutis y a mis vecinos que tenían que mover sus coches). La noche anterior sólo dormí 2 ó 3 horas puesto que tuve que meterle una lavada cabrona al Astra: íbamos a viajar en mi coche.
Yo manejé, eso estuvo de huevos. Digamos que lo que me gusta más, inmediatamente después del sexo sin amor, es manejar en carretera. Aunque había dormido 3 horas y los días anteriores tampoco había dormido muy bien gracias a la gripe y tos que aún tengo, la verdad no tenía sueño ni me sentía cansado. Así que cada vez que veía un letrero de “No maneje cansado” no sabía bien a bien qué hacer. De pronto sentía que si alguien me pusiera ante un tribunal no tendría pruebas para hacerles ver que no estaba cansado y entonces cualquier acusación en sentido opuesto debería terminar en quitarme del volante. Bueno, como es natural en mí, esa paranoia me trajo ciscado todo el trayecto. Ese primer día en Oaxaca yo parecía burro lechero y me quedaba dormido en cualquier banquita que me regalara un espacio. Me tomaron diversas fotos dormido en lugares propios de homeless.
Hicimos lo que hay que hacer en una visita a Oaxaca. Caminar por todo el centro, visitar las iglesias, comprar mezcal, disfrutar de la galerías de arte, comer en todos los mercados, ver mucha artesanía, mucho barro negro y alebrijes (fuimos a San Bartolo Coyotepec donde compramos artefactos de ambas categorías) y visitar ruinas.
En el Mercado 20 de noviembre hay que comer, en la Central de Abastos hay que comprar un algo y desayunar delicioso, en el Benito Juárez hay que comprar artesanía textil.
La iglesia de Santo Domingo un top de la ciudad y de México entero, qué puedo decir, es impresionante. No tengo mucho qué agregar a los cientos de libros que ha causado esa obra. La iglesia de la Soledad es, por mucho, la más cálida. No deja de tener un interior impresionante, con todo y que a unos cientos de metros esté Santo Domingo. Pero lo que hay que destacar es que la iglesia de la Soledad es la iglesia del pueblo. El primero de enero, temprano, mi cuate recorrió amplias áreas del centro de la ciudad y al pasar por esta iglesia no dejó de impresionarse por lo llena que estaba y lo devoto de los feligreses. Después, en la noche, fuimos los cuatro y volvió a llenarse, estaba, textualmente, hacinada de gente devota. Era como presenciar un culto Budista en plena China en un pueblo realmente devoto. Fue una experiencia de culto auténtico, culto del pueblo. Claro, no nos quedamos a toda la Misa, pero lo que presenciamos nos encantó.
Afuera de la iglesia de la Soledad venden buñuelos y champurrado. No dejamos de probarlo y eso dio pie a conocer otra costumbre de por allá en Año Nuevo. La gente va y come buñuelos en platos de barro y cuando termina de comer tiene derecho a estrellarlos contra el piso, no sin antes pedir un deseo para el año que comienza. Es muy interesante, cómo la superstición comulga con la fe católica (que prohibe la superstición) en la misma cuadra. Esa es la fe de pueblo, la fe que mantiene viva una religión. Una maravilla cultural, sin duda. También vimos la Catedral, que la verdad no me impresionó tanto como las otras dos.
Fuimos a Monte Albán y aquí les doy un consejo: antes de recorrer todo el complejo arqueológico, recorran el museo. Neta entiendes y te das mucha más idea de todo lo que ves en las ruinas si antes vas al museo. Nosotros lo hicimos al revés, pero sí reflexionamos que lo mejor hubiera sido en sentido inverso. Mitla muy pequeño, pero impresionante. Yagul fue el descubrimiento de todos. En el Fodor’s mencionaron esas ruinas y nos lanzamos a visitarlas. Vale mucho la pena el recorrido de 2 kilómetros que hay que hacer subiendo por un cerro, recorriendo juegos de pelota, laberintos y fortalezas arriba en la cima. Parece que el juego de pelota de Yagul es de los más antiguos en todo Mesoamérica. Muy impresionante.
En San Bartolo Coyotepec fuimos al taller de Doña Rosa, la inventora del Barro Negro brillante. Todavía su hijo está ahí para dar demostraciones de la técnica, clases interactivas donde uno mismo puede tener contacto con el material que usan los alfareros. Desde que leí La Caverna de Saramago, tenía muchas ganas de conocer a un alfarero entrado en años. El hijo de Doña Rosa cumple con todo lo que buscaba. Fue una experiencia muy intensa. Saliendo del taller encontramos tres alebrijes hermanitos (dos son siameses, de hecho) que decidimos comprar los cuatro viajeros. Andrea y yo nos quedamos con los siameses, mientras que el hermano solitario se lo quedaron ellos.
El regreso también lo manejé yo, también entusiasmado y aunque, gracias al tráfico en las casetas, transcurrieron 8 horas desde que salimos de Oaxaca hasta que llegamos a mi casa (contra las 4.40 de ida), terminamos cantando muchas rolas en las últimas dos horas de camino. Estuvo muy padre.
Así pues, fuera de que recaí gravemente de la gripe cuando llegué a México, este viaje a Oaxaca quedará en mí como uno de los más gratos. Sobretodo porque fue la primera vez que andar de mercado en mercado, de artesanía en artesanía, lejos de aburrirme me entusiasmó intensamente. Y también porque vimos que el matrimonio con el que fuimos y nosotros tenemos una forma muy semejante de disfrutar los viajes… Es padre tener amigos, seguro; pero amigos con los que puedas compartir un viaje ya no es tan común y es algo que los cuatro valoramos mucho.

November 13, 2005

Primeros pasos hacia la Universidad

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Ayer, después de un par de semanas con muchos contratiempos de salud, pudimos volver a salir a dar algunas vueltas en familia. Como Andrea ya terminó su prepa y además su certificado saldrá con 8.5 de promedio, pues no hay plan de licenciatura, por lo menos al momento, que le cierre la puerta. Y sí, anda como loquita, muy entusiasmada, gracias a eso.
Ayer quiso ir a la Expo Universidad, o algo así, en el WTC. Desde luego acepté con gusto ir con ella, aunque desconfiaba un poco del resultado. Es decir, internet con Google incluido es una maravilla en términos de encontrar información; mucho más si se trata de universidades. Sin embargo, insisto, con gusto acepté, porque me fascina ver a mi esposa ilusionada preguntando aquí y allá por los planes que le interesan: Arquitectura o Diseño Industrial. El costo era bajísimo o nulo, dependiendo cómo habías hecho tu registro al evento.
Finalmente, sí valió la pena ir. Estaba allí la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) del INAH y Andrea quedó muy contenta del hallazgo. Cuando vivíamos aún por la Campestre Churubusco, antes de Camila, ella trabajaba en un taller donde se familiarizó mucho con la Museografía y la Restauración. Más adelante, comenzó a estudiar un diplomado de Restauración. Ese tipo de actividades le llaman mucho la atención desde esa época. La ENCRyM ofrece dos maestrías (Arquitectura-restauración de bienes inmuebles; Museología), una especialidad (Museología) y una licenciatura (Restauración en bienes muebles). Revisando someramente los requisitos de admisión y obtención de grado, así como los planes de estudio, coincido con ella en que ésta es una opción formidable, aunque suponemos muy competida.
Aunque no lo vimos en la Expo, (desgraciadamente, la atención en el booth del IPN era muy deficiente) un plan a considerar muy seriamente es el de Ingeniero Arquitecto del IPN, que ya nos han recomendado mucho. El programa está über completo: son diez semestres bastante cargados, con un balance técnico-artístico único, que sin duda representa una seria ventaja frente a los programas de Arquitectura de cualquier otra universidad de la que hayamos recibido información.

May 29, 2005

Deporte a la medida

Filed under: Amigos, Personal, Diario

Pues casi está cerrado cómo voy a reincorporar un poco de deporte en mi vida cotidiana. Juan me sugirió irme caminando por lo menos 3 veces a la semana a la oficina. Deben ser como 5 ó 4.5 km. Hoy los voy a medir en mi coche. Ayer fuimos a escoger el calzado más adecuado para la faena. Sin embargo, no estaba el tamaño adecuado para mi anatomía. El miércoles me daré una vuelta –previa llamada telefónica– para conseguirlo.
Caminar a mi oficina, me tomará algo así como una hora. Para ser un espacio de tiempo dedicado al ejercicio cotidiano la verdad no es tan demandante. Por mi peso y la distancia, estaría quemando como 500 calorías. Proyectándolo hacia el futuro, podría estar llegando a un peso muy adecuado para mi salud en un año.
Por cierto, ayer reactivamos la cuenta de Andrea en el gym al que va y está muy contenta. Estamos seguros que esto nos dará mucha vida y mejores momentos.

May 15, 2005

Lecturas pendientes

Filed under: Amigos, Diario

Vaya, finalmente ayer Juan me entregó las demoradas copias de las novelas sobre Claudius de Robert Graves. Suman prácticamente un millar de páginas. Tengo también aún como 300 páginas de la biografía de Wittgenstein por leer. Así que no puedo bajar el ritmo de lectura: es un desestresante fenomenal, tal como lo es escribir por aquí de vez en cuando.

Mulholland Drive

Filed under: Amigos, Diario

Ayer nos reunimos algunos amigos para tener una noche de películas. La verdad sólo pudimos ver una, no todo fluyó sin contratiempos. Sin embargo, gracias a la buena actitud entre amigos (que siempre incluye tolerancia) pudimos pasarnos una velada muy agradable. Lo único que sí lamento es que Juan se haya desvelado, pues hoy iba a correr quizá 10Km o más, no lo sé.
El punto es que vimos Mulholland Drive, de David Lynch. La película me atrapó. Quiero verla otra vez, sin interrupciones. De hecho el DVD no trae pistas [tracks] con lo que nos podemos dar por informados de que el director quisiera que el espectador siempre la vea de un tirón y sin cambiar el orden que él quiso imprimirle. Y aunque no trae pistas [tracks] el DVD sí trae pistas [clues] que el director obsequia para poder armar la historia y entender qué es lo que realmente pasa ahí.
No quiero aún postear mi hipótesis (aunque Juan nos dio la suya) sobre la película, sí quiero verla una vez más, sin interrupciones. Será otra buena experiencia.

Descubrimiento

Filed under: Familia, Diario

Nunca me había cautivado el tercer movimiento del Segundo Concierto para piano de Brahms, sí me gustaba, pero para hablar de quedar en cautiverio, ese concierto lo lograba sólo en sus dos primeros movimientos. Sin embargo, ahora lo estaba oyendo y de pronto vi a mi hija jugar tranquilamente con sus colores y su pequeño caballete y la escena no pudo ser más cautivadora. Justo esa melodía, esa plasticidad con la que se translada ese movimiento encaja de una forma más que precisa en la escena, o quizá mejor sea dicho, que la escena se encaja en la música.
Así es, la figura y atmósfera que percibí y disfruté hace unos pocos minutos fueron una sola percepción sin adolescencias. No era la imagen de mi hija junto con la música: aquello fue unidad, un sólo fenómeno, como cualquier devenir sin la necedad del análisis. Uno que se escribió en mí para recordarlo por muchos años y que finalmente me forzó a escribir estas líneas.

May 8, 2005

Emergencia

Filed under: Familia, Diario

Eran las 2am y Rumi mi concuña habla por teléfono: Pedro tiene un dolor muy intenso en las vías urinarias. Finalmente, después de un accidente con llaves y cerrajero, visita a emergencias, Pedro está bien y de regreso en su casa. Fue una piedrita que finalmente se deshizo. Son casi las 6 de la mañana. Qué bueno que Pedro ya está bien.

May 7, 2005

Buen sábado

Filed under: Personal, Diario

Este día ha sido muy placentero y por un buen número de razones.

Ayer mis papás se llevaron a Camila y la extraño y eso me hace sentir muy bien. El hecho de tener tan dentro a esa niñita-monstruo me encanta, porque no lo he forzado, porque simplemente la amo.

Además estamos en la quiebra total. Ayer fuimos al médico Andrea y yo. Nos revisó a los dos. El médico es tan particular. Grande, quizá 70-75 años. Da consulta por 120 pesos. Es un Otorrinolaringólogo con 55 años de experiencia, él dice. Súper idiático. Entre otras cosas está contra la natación y su lema es: “Somos animales terrestres, no acuáticos”. Es de estos médicos medicamenteros (neologismo: que recetan muchos medicamentos). Finalmente, no nos alcanzó, ni de lejos, el dinero para comprar todas las medicinas. Hasta después una tía de Andrea nos dio el tip (que la verdad nunca había considerado tan seriamente) de comprar fármacos similares. De hecho, caí en la cuenta, que quizá la razón de que por lo menos un medicamento este hombre lo recetó por la sustancia activa y no por la marca.
Hoy en la mañana mi amigo Alex Mancilla me prestó dinero para poder comprar medicina.

El hecho de estar tan quebrados, que Andrea y yo lo sepamos y que tengamos plan de estar muy tranquilos de gastos, me hace sentir muy bien. Sé que podré gracias a mis amigos esta semana. El viernes me pagan y yo pagaré mis deudas.

Otra cosa muy agradable es que he podido leer otro capítulo y medio de la biografía de Wittgenstein. Ciertamente tengo un pendiente muy importante en JackBe, pero decidí que este día, después de tantos días con mala salud y demás, no le voy a dedicar el mejor tiempo a JackBe, sino a mí. Finalmente se supone que uno trabaja para vivir. Quiero recuperarme. Finalmente caí enfermo por tantas malas pasadas. Siento tan noble y justo dedicar buen tiempo para mí que hasta me exalto de decidir hacerlo.
Es impresionante cuando uno trae un ritmo de trabajo tan demandante. En efecto, cuando yo me siento bien, tengo tiempo libre y no estoy trabajando, siento como si me estuviera yendo de pinta. Es un sentimiento tan extraño. Cada vez que me tomo un día (ya sea domingo o sábado) para no trabajar, para no estudiar, para no cualquier cosa del estilo, tengo presentes estas percepciones en las que domina la sensación de incumplimiento de alguna responsabilidad. Seguro esto no es sano. Será otro tema a terapia.

Escuchamos mi disco preferido de Serrat: Miguel Hernández. Todo el disco es muy bueno, sin embargo, tres o cuatro poemas hechos canciones siempre lo logran. Cada vez que los oigo reflexiono. Menos tu vientre, Elegía, El herido (que en el disco llama Serrat Para la libertad), Nanas de la cebolla y Niño yuntero. Quienes conocen el disco, siempre hay un buen pretexto para disfrutarlo de nuevo; para los que no, vayan a comprarlo, vale la pena.

April 30, 2005

Día del niño

Filed under: Familia, Personal, Diario

Hoy es día del niño y Camila ha dejado de ser un bebé para convertirse en niña… una mini-niña, pero ya no es bebé… we must afford it.
Sin embargo como bien he comentado, pasé una noche terrible. Yo quería sentirme excelentemente para convivir y hacer reír mucho a mi niña… pero la verdad no me siento nada bien. De hecho, he posteado 3 veces (con este) para ver si distrayéndome puedo volver a la cama y realmente descansar… porque estaba teniendo insomnio, me duelen los huesos, etc.
Me voy y espero que en un siguiente post cuente que nos la pasamos excelentemente este día.

UPDATE:
Es la 1pm y tengo fiebre 38. Andrea no ha regresado con Camila. Yo le pedí a Andrea que me dejara descansar un rato, pero con esta fiebre pues ni eso he podido. De hecho, me preocupa, pues no tengo un dolor claro en ningún lado y estoy con fiebre, entonces no sé ni con qué tipo de médico acudir. Quizá un internista o de plano un general.

UPDATE2:
Finalmente el día se complicó. Llegó Andrea a las 1330 y yo estaba ya consiguiendo un médico general para entender qué tenía. Fui al médico, tengo una infección en la garganta medio severa y me recetó un cocktailito. Finalmente me tomé mi primera dosis y estábamos dispuestos a disfrutar la tarde en familia con Camila. Fuimos a comer (al Saks de San Ángel, que la verdad deben remodelar, está horrible por dentro) y luego intentamos ir a un evento de niños en la Roma, pero la verdad el ambiente estaba fatal. De ahí fuimos a la Sala Nezahualcóyotl porque había un concierto para niños: no había boletos. Cierta crisis por tanto fracaso se hizo presente, pero al final fuimos a Plaza Loreto y ahí pasamos dos o tres horas con Camila muy divertida. Había un festival cultural del Estado de Morelos, Camila estuvo muy entretenida y bailó tambora por 2 horas: incansable.
Regresamos a la casa cerca de las 2200, teníamos un compromiso por el cumpleaños de Ana y decidimos descansar un poco. Andrea no pudo ir. Por más que quiso apurar la organización del día de hoy, las cosas no le resultaron tan simples y de plano yo tuve que ir solo, aunque fuera un rato. Ahí la fiebre hizo de las suyas, pero al final (gracias a 2 Tempras que me dio Ana) me sentí mucho mejor. Sin embargo, por todo el esfuerzo del día llegué a casa muerto.






















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