justavo, kanchenjungo, zipi

June 16, 2008

Morir y chupar faros

Filed under: mamá-muerta

Hoy mi mamá cumple dos años que falleció. Está bien, así se dice y la gente entiende qué cara tiene que poner y emplea sus herramientas de empatía y demás. Todo eso es sabroso y bueno; yo mismo lo hago y disfruto dar soporte a los amigos. Otras formas honorables que me divierten incluye entre otras “se nos adelantó”, la simplona “murió” y cuando el deceso es muy reciente es muy común que la llamen “el cuerpo”, “el cadáver”, “la finada”, “la difunta” o más mexicanamente “la difuntita”. Todas esas son honorables; se pueden decir en casi cualquier foro y circunstancia.

Pero los mexicanos tenemos formas más chuscas para llamar a la muerte y celebrarla. Y me gusta también contar así que mi mamá murió. Así que aquí van esas formas, mezcladas con algunas reflexiones rápidas. Así es como más me gusta mencionar mexicanamente la muerte de mi mamá.

Me la pasó Erika; dice que la tomó en Irlanda En París. También la tomó Erika. Una tienda de ropa interior: YamamaY. Precioso.

Mi mamá chupó faros hace dos años. Ayer un familiar muy cercano trataba de recordar algo que había pasado y decía que tenía como 2 años o más de eso y dadas las circunstancias del hecho, estaba implícito que mi mamá ya había bailado para ese momento. Ese episodio pasó hace poco más de un año. Lo que resultó revelador para mí es que, a pesar de que mi mamá colgó los tenis hace apenas dos años, hay familiares muy cercanos que ya muy pronto perdieron del radar que hoy mi mamá cumple dos años de que se la cargó el payaso. Está bien, yo tampoco soy adorador de aniversarios. Es más, no estoy seguro que hoy sea el mero día. Cuando tomó pista lo último que hice fue memorizarme la fecha. Tuve otras cosas más íntimas qué pensar y sentir. Pero, como sea, me llamó la atención.
Revisando con más cuidado toda esta situación, creo que no se puede decir que mi mamá cumpla dos años de que se la chupó la bruja: mi mamá ya no cumple nada. No existe más, de modo que no es posible que realice acción alguna. Somos nosotros, más bien, los que hemos vivido dos años más desde que a mi mamá se la llevó la dientona.
En estos 24 meses desde que mi mamá estiró la pata he reconfigurado muchos elementos que ella dejó en mí a pesar del sano distanciamiento que tuvimos por algunos años. Desde que entregó el equipo, yo he podido volver a pensar y acercarme a mi mamá con mayor confianza sabiendo que más daño no podrá venir; por el contrario, puedo volverme a ella y, por un lado curar y entender, y por otro, reentontrar algunas joyas que había en su proceder.
Recuerdo el momento justo cuando se petateó, después de una agonía de 48 horas, más o menos. Creo que es el recuerdo que más dolor me causa de todos los que tengo. Ella no quería clavar el pico, incluso después de que el corazón reventó, aún tuvo el reflejo de volver a respirar una vez más. Ese fue el último. En ese instante no sólo ella mamó, sino también muchas cosas más. Sin embargo, se trata de una muerte que, estoy decidido, tiene que servir para muchas cosas que ella hubiera querido hacer bien y que no pudo hacerlas así. Tengo algunas tareas que terminar antes de que me lleve Judas.

Mi madre se fue a Morelia. Su familia es de Michoacán y justo pasó algún tiempo de su infancia por allá. Para los que gustan de ver todo como un ciclo, pues ahí está otro más para su colección.

Eventos simpáticos, por llamarles de alguna forma, los hubo cuando se supo que ya morongas.

Le avisamos al servicio funerario. El diálogo no lo escuché pero lo adivino (cualquier mexicanismo es de mi autoría, Andrea, quien avisó, quiso mucho a mi mamá y la cuidó heróicamente, fue una muestra infinita de amor y cuidado):
- Llamo para decirles que ya bailó Berta las calmadas.
- ¿Yamamoto?
- Sí, ya caminó.
- Bueno, terminamos de comer y vamos para allá.

Pasaron como 40 minutos de que mi mamá se había enfriado y el servicio no llegaba, entonces volvimos a llamarlo, porque ya querían llevarse el cadáver. Aquí el diálogo (de nuevo, los mexicanismos son míos):
- ¿Bueno?
- Sí, ¿qué pasó?.
- Pues ya ve que a Tony se la llevó Pijas, necesitamos que vengan ya.
- Ah, sí. Es que vinimos a comprarnos unas chamarras porque teníamos un poco de frío. Pero ya vamos para allá.

Claramente yo no juzgué ni juzgo la reacción del servicio funerario. Cada quien reacciona cuando a alguien se lo carga la huesuda de manera diferente, cada quien se protege de forma diversa y con todo derecho. Pero como sea, la anécdota es una joya.

May 15, 2008

día-eme

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Ya lo tenía pensado. Iba a levantarse temprano, tomar la bolsa donde tenía guardada a su mamá y la llevaría a pasear. El plan le salvó de esa envidia que había sentido el año anterior cuando vivió su primer día-m sin madre. Al menos le protegió durante unos días. Tenía la convicción de evitar conversaciones maternales posteriores al día-eme. Todo el espectáculo y proceder terminaría ese día en algún cine de la ciudad o un café acomodado para mamis bien en Bosques, a donde a su mamá le hubiera gustado crecer.
Ernesto no se levantó temprano, había asistido a una presentación de un blog que se extendió hasta que un licuado de mamey tergiversó todas las palabras de los invitados. Cabe informar que desde el estreno de Musofobia, el blog comenzó a cobrar más y más relevancia en los círculos literarios, hasta que se convirtió en el anhelo de todo escritor serio. Las presentaciones de blogs fueron más selectivas que las de cualquier otro género y hasta se construyeron espacios reservados para la puesta online de los que prometían más talento.
Cuando se levantó, buscó entre sus notas la lista de actividades que había planeado para celebrar el día-eme:
1. Bañarme.
2. Cepillarme los dientes. “Después de todo mantendré intimidad en las pláticas con mi madre”, se dijo después de escribir este punto.
3. Localizar en Google Maps los cuatro o cinco destinos de paseo matriarcal.
4. Revisar la pila y el espacio disponible en la memoria de la cámara fotográfica.
5. Entrar a weather.com.
6. No desayunar omelette con queso y aguacate; iba a pasar el día con su madre: cualquier cosa podría pasar.

Salió de su casa pensando que un buen paseo, con sol y aire fresco le acomodaría bien a su mamá. Después de todo, su mamá no había salido ni una sola vez a partir de que llegó a su departamento. Había estado muy callada y con una interacción que no se exageraba si se etiquetara de pasiva en extremo. La había dejado a principio de enero en su cajita café en el clóset de la recámara que da a la iglesia y cuando volvió a mediados de marzo, su mamá seguía ahí, con la misma parsimonia que la había dominado en los últimos 18 meses.

Unos meses más tarde Carmencita, su hija, le pidió que la sacaran de la cajita, pues quería verla. Interactuar con ella. Desde ese día, la mamá de Ernesto disfruta de la luz solar, a través de la ventana. Ha presenciado atardeceres que dejarían boquiabierto a cualquier topo que recuperara la vista. Carmencita había tenido una relación muy estrecha con su abuela. Pero tenía tiempo que eso había cambiado radicalmente. Ernesto le insistía asiduamente que le llamara a su nieta, que dónde había quedado esa pasión, ese amor por la pequeñita. Nada. Ni una sílaba. No podemos culpar a Ernesto de que la declarara clínicamente deprimida. Cuando Carmencita le llamaba fuertemente, con esa energía y desenvolvimiento que la caracterizan, Ernesto volvió a guardar una pizca de esperanza. Nada. Ni una palabra, ni una caricia.

El día-m, Ernesto finalmente tomó algunas fotografías. Caminaron (en realidad su mamá no hizo ningún esfuerzo, se negaba tácitamente a caminar) del Zócalo al Hemiciclo a Juárez y no conversaron ni una palabra a pesar de que Ernesto le hablaba con un cariño ejemplar. “Mamita, pero anímese. Le he preparado un día muy especial. Si usted coopera, seguramente se divertirá mucho y cambiará ese rictus tan pulverizado que mantiene desde hace meses”. Nada. Ni un guiño, ni una sonrisa. Nada. Sólo se mecía con cada paso que Ernesto imponía en el asfalto.

Como sea, él la pasó bien. Su mamá le pasó el día lo mismo que cualquiera anterior. No probó su pastel ni el arroz con mole poblano que tanto disfrutaba años atrás. Ernesto sólo tuvo como consuelo que parte de su mamá estaba viva y saltarina en cada célula de su propio cuerpo: mitad su madre; mitad su padre. Desde ese año decidió no festejar a su madre directamente, ya había tenido suficientes desaires. Lo haría a través de lo que él mismo poseía de ella.

April 17, 2008

Cinco años

Filed under: Familia, Poesía
Camila por encima de la inercia y la caída libre.
-Toma cinco.
Sol y Tierra.
Calor y agua.
Atracción, inercia.

Todo encuentra el mismo punto
al cabo del mismo periodo.
Localización perfecta, inanimada.
Es el instante
uno igual al siguiente.
Transformación, tú.

Circunvalación.
Perihelios, ahelios
cinco.

Revoluciones.
Espacio curvo.
Camino forzado
canal, brecha sideral.

Te has levantado
mientras lo demás se repite.
Juntas tus brazos;
el resto pierde versatilidad:
tú ganas elocuencia,
atraes,
creas.

Aprendes a fascinar.
El mundo sólo dio
vueltas a la noria.

April 8, 2008

mamá en cama

Filed under: mamá-muerta

mamá en cama
Así luce mi mamá en cama.
Sábana, bolsa, mamá, cabecera.

December 13, 2007

Camiku

Filed under: Familia, Poesía

Un parpadeo.
Girasol independiente:
Camila sobre la hierba.

Camila IX

Filed under: Familia, Poesía

Soy la tierra
de tus raíces:
cuando naciste
te elevaste
por encima de mí.

El sol de tus manos
crece día con día:
pronto me cuidarás
entre tus dedos.

Niña soberana.
No das tregua
a la fuerza de tus hombros
ni a la valentía
para conquistar
la nueva altura
en la que colocas tu rostro
cada mañana.

Gigante de la tierra,
ahí estoy en la mitad
de tu boca diminuta.

Te inclinas
y te mezclas
juguete en los juguetes
agua-risa entre las risas.

Hablas mis secretos
al abrir tu boca.
Y toda la luz nos pertenece
cuando nos miramos.

Cuando creces
pausas el tiempo
y desfilan todos los hombres
venideros y ancestrales.
Y nos es dado
ver el arcoiris de
las edades
y las circunstancias.
Detienes el tiempo
y creas un espacio
para que yo pueda crecer contigo.

October 7, 2007

noche-madre

Filed under: mamá-muerta, Poesía

me sorprendieron todos sus brazos humanos
cuando la noche renunció a su máscara expresión

ahí te estaba velando, de noche
allá jornaleros trabajan: aquí oscuro; allá mediodía
hueco el estómago
vacía de piel estabas
y tus huesos:
goznes articulados que no volviste a usar

era noche,
algunas mujeres vendían su sonrisa en prosa,
incomparable arrecife de máscaras exquisitas,
vendimia de expresiones humanas;
nosotros acá, de este lado del velorio,
no teníamos más que tu cuerpecillo trémulo,
restos de un festín
que yo me negaba a clausurar

aquí, –lo hemos visto–
lejos de la cajita donde te metimos,
hombres y mujeres gateando por un poco de cocaína,
vacíos en busca de la realidad con la que te mezclaste,
vasos prudenciales que prometen
un reino que nadie ha visto:
tu muerte sellaba la nada

contrataste a la ausencia como tu representante
y ahora sólo puedo conversar con ella

nosotros acompañábamos tu medio cuerpo
ya limpio
y sin humanidad

May 11, 2007

Día sin madre

Se amarilló la sala con tus zapatillas. Te vaciaron las catarinas en el pelo. Estamos sentados. –¿Cuántas salas tenemos?

Tunick vino un rato. Se orinó en algunos comentarios. No hizo falta que él lo hiciera, había gente desnuda lista con su vejiga llena para vencer cualquier contratiempo. Miedos que no pueden llamarse miedos. Travel Pass, Elite Level. No funciona la terminal si es de esas de chip, señor. Teníamos efectivo para la pizza.

Eso me recuerda una visita a una librería del Fondo. Comprobé frente a todos que mi secuencia de ADN es la misma que guardan los chips de mis tarjetas. Como no se veía la banda de la firma, no la recibieron. –¡Pero es mi ADN!, dije en voz alta. –No aceptamos ADN, señor.

¿Cuánto tiempo debe pasar para hacer cenizas los huesos de mi madre? Son pedacitos de hueso. Hoy los vi. Los toqué a través del plástico. Ni los crematorios públicos son eficientes. Cuatro o seis horas y apenas consiguieron pedacitos de hueso. Antes de entrar a él me preguntaba qué tan disímbolo sería el ambiente de un crematorio público al de un baño público. No pude saberlo; nadie me lo dijo después. Puse atención en otra cosa: la muerta me atraía.

No tocarnos. Quiero fijar el lugar donde estaré sentado junto a ti. A tu lado: no confundamos la tertulia. La tensión de no saber una verdad que no interesa. Vivir en cuartos simétricos, separados por un cristal. Transparencia de piso a techo.

Insistes en tu calidad de animal. Lloraste sola en un tren.

March 23, 2007

¡¡Ahora sí ya voy a regresar!!

Filed under: Familia


Gracias Esposita por el vídeo. Las amo mucho.
Nos vemos ya el MAAAARTEEEES!!! Después de 3 meses de ausencia.

February 19, 2007

Niñez adicta.

Filed under: Familia, Personal

Acabo de borrar tres versiones, tres fracasos de este post. A ver si me comporto con más decoro en este nuevo intento.
Sí, extraño a Camila. Recurrí a mis sonidos infantiles para sanarme. Mi música de niño, si bien me arroja nostalgia, no me hunde, ni me jode. Soy adicto a mi niñez. Soy adicto a la niñez de Camila. Ella con la suya, yo con la mía. Mi niñez, ñoña como pocas (de eso ya hemos hablado extensamente por aquí), me enloqueció sobre una base musical inusual. Al menos inusual para un niño sateluco cualquiera: Beethoven y Mozart básicamente; un poco de Brahms y Paganini; Pink Floyd y los extractos que venían en la colección-tipo-Aurrerá “La música más hermosa del mundo”; tuve también un par de cassettes de Cri-Cri; un disco de Winnie Pooh (el personaje más ñoño de Disney –cómo no me iba a gustar–… bueno ya no es de Disney, desde que perdieron la demanda esta semana) y el de Burbujas; finalmente, una versión de la Marcha Eslava de Tschaikovsky que no puedo olvidar. Todo podía oírlo cuantas veces quisiera en mi tornamesa portátil.
Esa fue mi primer adicción, mi primera “situación” intensa. Nadie me dijo nada o si me dijeron, hizo falta una buena retórica en el mensaje. O bien no llegó a tiempo, o quizá no había nada ahí que lo recibiera, nada, simple y selectiva cabeza-hueca. Luego viene una historia de adicciones y de nichos de intensidad. En estas condiciones, sólo queda escoger mejor las adicciones.
Esto no quiere decir que no me gusta ser adictivo. Sólo tiene que ver que hay que ser especialmente precavidos en estas circunstancias.
Estos días mi iPod ha recorrido exclusivamente el monopolio de mi primer adicción. Los sonidos recorren todo el laberinto interno donde mi niñez ha encontrado asilo. Espero que esa niñez no me enjuicie, no me llame a rendir cuentas. Prefiero mi niñez adicta que una niñez buscando enjuiciar a su adulto. Y no tanto porque me dé miedo que repruebe a dónde he llevado su vida (que por cierto también es mía). Sino por la pereza que me daría tener que explicarle lo que va a vivir durante años. Le arruinaría varias sorpresas.

November 24, 2006

Some distances

Filed under: Familia, Personal

Geodesic distances:
2981.95 km /1852.89 mi - From my apartment in Mexico City to JackBe California, Fremont, California, USA
3034.5 km / 1885 mi - From my apartment in Mexico City to JackBe HQ, Chevy Chase, Maryland, USA
3034.5 km / 1885.5 mi - From my apartment in Mexico City to Moscone Center in San Francisco, California, USA
14828.5 km / 9214 mi - From my apartment in Mexico City to Taj Mahal, Agra, India
15633 km / 9714 mi - From my apartment in Mexico City to i-flex Mumbai office, India
15906 km / 9883.5 mi - From my apartment in Mexico City to Pramati HQ, Hyderabad, India
16606 km / 10.319 mi - From my apartment in Mexico City to Singapore, Singapore (the farthest place I have been from my house).
18121.8 km / 11260 mi - Between the farthest inhabited (touristic, not military) island in the world (Cocos (Keeling) Islands, Australia) from my apartment in Mexico City. This is the farthest place in the world I could go.
18391.2 km / 11427.76 mi Between the farthest island in the world (Diego Garcia, British Indian Territory and a US Military Base) from my apartment in Mexico City
20011km / 12434 mi Between my apartment in Mexico City and its antipode in the Indian Ocean

August 26, 2006

Lo dijo

La marcha era temporal. La vería por aquí. De una u otra forma, mi mamá no se moría. Ella nunca se iba a morir. Yo era niño, yo le pregunté. Aquí está la imagen, nadie me desmiente. Ella sonreía y con gran confianza me dijo que no. Que no me preocupara. Entonces yo le creí. Incluso cuando la velamos, cuando la hicimos añicos y cenizas, yo sabía que ella iba a andar por aquí.
Ella me dijo que no se iba a morir.

August 22, 2006

El cello, la muerte.

Estoy totalmente absorto por el concierto de violonchelo de Elgar. No lo había escuchado con la atención con la que ahora estoy disfrutándolo. Y sí, para los que se lo preguntaban, estoy escuchando una versión con Jacqueline du Pré.
Desde que murió mi mamá, mi interpretación y sensibilidad por la muerte es distinta. De pronto, sin nada que lo pudiera prever, me descubro llorando, me asalta la pérdida y el recuerdo. Ha sido mi mamá la que murió; pero también Jacqueline y su violonchelo y sus manos y su intensidad. La muerte me ha provocado risa, contradicción, contratiempo, tristeza, llanto. No sé cuál sea mi forma preferida. No quiero pensar en ello.
¿Qué es realmente el sonido que Jacqueline le arrancó a su Stradivarius?, ¿dónde está ese cuerpo intangible?, ¿dónde está el mensaje?, ¿dónde el corazón de Jacqueline vibrando con las cuerdas de su cello? ¿Qué, en definitiva, es una grabación?, ¿dónde está el pasado?
Esperé para encontrarme con Jacqueline. Quise dejar pasar el tiempo para poder enamorarme de ella. Creo que atiné el momento. No debía verla ni dejarme ser visto sin que mi madre hubiera muerto. La configuración de idea de mujer y muerte está siendo reconstruida. Jacqueline entra en la escena justa, exacta, perfecta. Añade las observaciones y la intensidad que le dan al absurdo su (in)debida medida.
¿Qué eres, cuerda?, ¿qué te hace incrustarte donde no te había llamado?, ¿por qué en definitiva te busco? Nota, cuerda, manos, caja, partitura, mujer, sudor: ¿dónde estás? Llegas y te marchas. Es lo mismo, siempre lo mismo. Pueden ser años, digamos unos cuarenta y dos, o bien, se puede tratar de un instante. Todo pasa.
La muerte también despierta otra vida. Una vida después de la muerte. No la del muerto, que esa ya está, sino la vida de los vivos. Yo he visto gente que es otra después de la muerte. Me pregunto si realmente son otros o el poder que ejercía el superyo fue vencido con esta muerte. Sí, lo sé. Se trata de eso. Un superyo vencido.
Elgar no me importa. Las trampas y las interpretaciones llaneras de un testamento tampoco. ¿Qué más da si el yo del autor del testamento ya no es rival para quien lo interpreta? La debilidad de la ausencia rige la vida, vigila maniatada la interpretación. Continuamente comparo la interpretación que Jacqueline le dio a las notas muertas y la que se le da al testamento y a la pobreza de mi gente. Por eso lloro. Porque todos deberíamos tener un violonchelo para leer cada testamento. ¡Las manos de Jacqueline para leer un testamento! ¡Su intestino, su pasión que sigue creándolo en la tumba!
Simplemente sucede. No lo evito. Sucede. No lo provoco. Sucede.
El terso devenir de los hechos. Las voluntades últimas de los muertos. Las conversaciones privadas.
Nos limpiamos con el lenguaje.

June 19, 2006

Poemas japoneses a la muerte

Estamos en la vena del adiós, del viaje a la nada. Ella camina juvenil: morimos igual hombres que perros que ballenas. Como dice el poeta Toko:

Los poemas a la muerte
son un engaño.
La muerte es la muerte.
Jisei to wa
sunawachi mayoi
tada shinan

Sin embargo, mientras sigamos vivos podremos sentir la oscuridad perenne como nos lo permitamos. Unos con el paliativo de que no es muerte sino viaje a mejor vida; otros simplemente como no-existencia. Lo que sea, pero en Japón han habido muchos hombres –monjes Zen y poetas de Haiku– que la han reflexionado originalmente, ya en su lecho, ya en sus brazos. Vale la pena escucharlos:

Muévete, oh tumba,
el sonido de mi llanto
es el viento del otoño.
Tsuka mo ugoke
waga naku koe wa
aki no kaze
-Basho
Últimamente las noches
amanecen
blancas como la flor del ciruelo.
Shiraume ni
akaru yo bakari to
narinikeri
-Buson
La corriente
es fría. Guijarros
bajo los pies.
Yoku mizu to
tomo ni suzushiku
ishi kawa ya
-Chiboku
Sopla si quieres
viento de otoño. Todas las flores
se han marchitado.
Fukaba fuke
hana wa sunda zo
aki no kaze
-Gansan
Cielo claro.
Por el camino por el que vine
vuelvo.
Sora saete
moto kishi michi o
kaeru nari
-Gitoku
Una hoja se va, y
otra se suma
al viento.
Hito-ha chiru
totsu hito-ha chiru
kaze no ue
-Ransetsu

No eres los otros

No te habrá de salvar lo que dejaron
escrito aquellos que tu miedo implora;
no eres los otros y te ves ahora
centro del laberinto que tramaron
tus pasos. No te salva la agonía
de Jesús o de Sócrates ni el fuerte
Siddharta de oro que aceptó la muerte
en un jardín, al declinar el día.
Polvo también es la palabra escrita
por tu mano o el verbo pronunciado
por tu boca. No hay lástima en el Hado
y la noche de Dios es infinita.
Tu materia es el tiempo, el incesante
tiempo. Eres cada solitario instante.

-Jorge Luis Borges (también conocido, presidencialmente, como José Luis Borgues)

Recuerdo a mi madre

Yo recuerdo a mi madre. Sus defectos, sus aciertos. Sí, la muerte da un sesgo más trascendente a cada acto que le recuerdas. Tienes que hacer la cuenta y el equilibrio. Debes tomar todo mucho más en perspectiva, de otro modo no estarías considerando que ya no existe más esa persona. Esto hace que algunos errores tengan un peso más ligero que cuando estaban frescos. Pero eso también es verdad con los aciertos… Excepto que tú mismo les des más peso y vivas mejor a través de los elementos positivos que te dio tu madre y superes los errores. De esa forma, depende de ti si los aciertos de tu madre están dentro de ti y los defectos fuera, atrás. Es muy constructivo saber qué quieres ser y qué no quieres ser. Para eso también sirve tu madre. Es decir, como en muchas cosas en la vida, depende de uno si cualquier experiencia te construye o te destruye.

Yo recuerdo a mi madre y me hace mucho bien recordarla. La amé, a veces color rosa, rojo, a veces gris, de pronto negro. No fuimos los mejores amigos, no podíamos conversar mucho. No tengo un nexo tan fuerte con alguien como el que tuve con ella. El amor no es rosa, no es de ningún color. Es un nexo que te hace caminar acompañado. Un ser amado a veces te guía, a veces lo guías. En ocasiones desprecia tu camino, en otras se enorgullece.
Una madre es como cualquier otro ser humano, excepto para su hijo.

Clichés para tu luto

Es curioso, pero para atravesar la muerte de tu madre puedes recurrir fácilmente a clichés baratos y no te va a ir tan mal. Siempre y cuando tengas la fuerza, la valentía de vivirlos a rajatabla:

  1. Dejar fluir tus sentimientos, no te reprimas.
  2. No dejé mi humor negro atrás. ¿Por qué lo iba a hacer?, ¿tengo algún compromiso con alguien que me impida reírme del absurdo de la muerte enfrentito de los vivos? Que se incomoden los que no pueden reírse de su muerte. Llora o canta, lo que quieras. ¿Qué tipo de prohibición está no escrita para vivir la muerte de tu madre?
  3. Sé tú mismo.
  4. Llora y ríe a tus anchas. No dejes que cualquier forma establecida de luto rija tu forma de vivir la experiencia.
  5. Aprende de toda experiencia.
  6. Claramente hay cosas que madurar dentro. Hay perspectivas que, aunque se antojan obvias, vivirlas tienen un sabor muy especial. Sobretodo si te permites saborearlas. Es como tener un hijo. Son elementos de la vida que van tomando su peso conforme pasa el tiempo.
  7. No dejes que las malas vibras te alcancen.
  8. Sí, la histeria colectiva está súper presente en el tema de la muerte. La lágrima colectiva, como ya comienzo a decir. De verdad, la gente llora más porque está junta llorando. Es como un efecto dominó muy loco. Sí, hay que decir por básica decencia, que todo mundo tiene el derecho de vivir su luto como quiera. Sí, no hay nada de nuevo en eso. Gracias a ese derecho –pasártela mal gracias a decisiones deficientes– hay tantos problemas en el mundo. Sí, está rico sentir compasión por uno mismo y llorar sabroso con más gente que te da pie a eso. No sé cuánto tiempo esté chida y positiva esa actitud. Llorar sí es positivo, no estoy en contra de ello. De hecho, me gusta llorar. Sólo no estoy de acuerdo en la onda colectiva que parece barril sin fondo. Claramente te pegan la vibra.
  9. Date tiempo para ti mismo.
  10. Vive un buen rato tu luto a solas. Aprende a ver qué sientes sin los demás. Escúchate, deja ir tus pensamientos y tus sentimientos a donde quieran ir. No te desboques por encontrar a otros que compartan tu dolor. Aprende a conocerte ante el dolor, ante la pérdida. Esta experiencia es tuya, no te la pierdas. No enajenes tu luto. No hay muchos tan fuertes en la vida.
También hay que entender que hay más gente que le duele el pedo de tu difunto. Hay que también consolar a quien está en el duelo. Es normal, las pérdidas son cabronas. Mucha gente siente la pérdida.
En fin, a mí me alcanza el llanto con facilidad. Los que me conocen saben que puedo llorar por Bambi o incluso por cualquier escena cursi de Hollywood. También por la muerte de mi madre. Pero llorar justo sólo por estar junto a otros que lloran no va conmigo. Prefiero llorar cuando me viene en gana, cuando decido meterme por ahí. Y un funeral es el tipo de lugares donde dos cosas (tan legendarias como erróneas) condicionan a la lágrima invencible:
  • Ya está dicho que si lloras entonces tenías los sentimientos correctos para el muertito.
  • La gente va al funeral a llorar y ver llorar.

Creo que por eso la gente que no va a llorar, que sólo va a acompañar le han hecho tan difícil esto de dar el pésame. No están en la superficie sicológica para meterse en el llanto colectivo y sienten que traicionan si ríen o simplemente están ahí acompañándote. No, no, no. No traicionan a nada, más que al llanto colectivo, a la superstición de que el llanto te cura de espantos.

Está bien. Sí, típicamente recordar significa llorar en esas condiciones. Pero también es totalmente justo recordar los momentos poco agradables. Hay que recordar a la gente como era. Claramente la gente se incomoda si hablas de lo negativo del muertito. Pareciera que sólo hay que acordarse de lo positivo cuando alguien muere: así está garantizado el llanto colectivo. Si recuerdas lo negativo le estás dando en la torre a ese monumento a la autocompasión. La verdad, qué hueva. Qué pedo con la gente. Me parece una actitud muy parecida a esta de tener religión. Mejor olvidar lo que no cuadra para tener algún paliativo psicológico que ayude al bienestar inmediato.

¡Caramba! se murió un ser humano, no un ideal, no un ejemplo de enciclopedia. Ya mínimo démosnos un luto más digno, más real, más humano.

Haiku IV

Viento largo,
atardecer agudo.
Muerte de mi madre.

— o —

Viento largo,
atardece en un instante.
Muerte de mi madre.

Haiku III

Mi cadáver,
lamento de leucemia.
Lodo en nieve.

June 13, 2006

Nómada

Parece que sólo estás tú y tu destino: ya no le ves interés a las faenas de esta tierra.
Te declaras nómada y vas diligente a tomar tu lugar en tus colonias.
Tienes un aliento fuerte, que perdura y se endereza.
Se corrije a sí mismo como toda leyenda que va pareciendo más leyenda cada día.
Creo que dejo cerrado el baúl de la comprensión mutua.
Al final de las noches, Andrea me enseñó a leer español antiguo.

January 6, 2006

Año nuevo en Oaxaca

Algo tenía que escribir del Año Nuevo. Ya no tengo 20 para insistir que nada cambia con el cambio de año. Es decir, puede que no cambie nada. Si cambia es porque queremos que cambie. Es todo. Pero: ¿como por qué no querríamos que cambie?
Este año nuevo lo pasé en Oaxaca con Andrea y otro matrimonio. Estuvo excelente. Nos fuimos el viernes en la mañana (2 horas después de lo planeado, gracias a Pluuutis y a mis vecinos que tenían que mover sus coches). La noche anterior sólo dormí 2 ó 3 horas puesto que tuve que meterle una lavada cabrona al Astra: íbamos a viajar en mi coche.
Yo manejé, eso estuvo de huevos. Digamos que lo que me gusta más, inmediatamente después del sexo sin amor, es manejar en carretera. Aunque había dormido 3 horas y los días anteriores tampoco había dormido muy bien gracias a la gripe y tos que aún tengo, la verdad no tenía sueño ni me sentía cansado. Así que cada vez que veía un letrero de “No maneje cansado” no sabía bien a bien qué hacer. De pronto sentía que si alguien me pusiera ante un tribunal no tendría pruebas para hacerles ver que no estaba cansado y entonces cualquier acusación en sentido opuesto debería terminar en quitarme del volante. Bueno, como es natural en mí, esa paranoia me trajo ciscado todo el trayecto. Ese primer día en Oaxaca yo parecía burro lechero y me quedaba dormido en cualquier banquita que me regalara un espacio. Me tomaron diversas fotos dormido en lugares propios de homeless.
Hicimos lo que hay que hacer en una visita a Oaxaca. Caminar por todo el centro, visitar las iglesias, comprar mezcal, disfrutar de la galerías de arte, comer en todos los mercados, ver mucha artesanía, mucho barro negro y alebrijes (fuimos a San Bartolo Coyotepec donde compramos artefactos de ambas categorías) y visitar ruinas.
En el Mercado 20 de noviembre hay que comer, en la Central de Abastos hay que comprar un algo y desayunar delicioso, en el Benito Juárez hay que comprar artesanía textil.
La iglesia de Santo Domingo un top de la ciudad y de México entero, qué puedo decir, es impresionante. No tengo mucho qué agregar a los cientos de libros que ha causado esa obra. La iglesia de la Soledad es, por mucho, la más cálida. No deja de tener un interior impresionante, con todo y que a unos cientos de metros esté Santo Domingo. Pero lo que hay que destacar es que la iglesia de la Soledad es la iglesia del pueblo. El primero de enero, temprano, mi cuate recorrió amplias áreas del centro de la ciudad y al pasar por esta iglesia no dejó de impresionarse por lo llena que estaba y lo devoto de los feligreses. Después, en la noche, fuimos los cuatro y volvió a llenarse, estaba, textualmente, hacinada de gente devota. Era como presenciar un culto Budista en plena China en un pueblo realmente devoto. Fue una experiencia de culto auténtico, culto del pueblo. Claro, no nos quedamos a toda la Misa, pero lo que presenciamos nos encantó.
Afuera de la iglesia de la Soledad venden buñuelos y champurrado. No dejamos de probarlo y eso dio pie a conocer otra costumbre de por allá en Año Nuevo. La gente va y come buñuelos en platos de barro y cuando termina de comer tiene derecho a estrellarlos contra el piso, no sin antes pedir un deseo para el año que comienza. Es muy interesante, cómo la superstición comulga con la fe católica (que prohibe la superstición) en la misma cuadra. Esa es la fe de pueblo, la fe que mantiene viva una religión. Una maravilla cultural, sin duda. También vimos la Catedral, que la verdad no me impresionó tanto como las otras dos.
Fuimos a Monte Albán y aquí les doy un consejo: antes de recorrer todo el complejo arqueológico, recorran el museo. Neta entiendes y te das mucha más idea de todo lo que ves en las ruinas si antes vas al museo. Nosotros lo hicimos al revés, pero sí reflexionamos que lo mejor hubiera sido en sentido inverso. Mitla muy pequeño, pero impresionante. Yagul fue el descubrimiento de todos. En el Fodor’s mencionaron esas ruinas y nos lanzamos a visitarlas. Vale mucho la pena el recorrido de 2 kilómetros que hay que hacer subiendo por un cerro, recorriendo juegos de pelota, laberintos y fortalezas arriba en la cima. Parece que el juego de pelota de Yagul es de los más antiguos en todo Mesoamérica. Muy impresionante.
En San Bartolo Coyotepec fuimos al taller de Doña Rosa, la inventora del Barro Negro brillante. Todavía su hijo está ahí para dar demostraciones de la técnica, clases interactivas donde uno mismo puede tener contacto con el material que usan los alfareros. Desde que leí La Caverna de Saramago, tenía muchas ganas de conocer a un alfarero entrado en años. El hijo de Doña Rosa cumple con todo lo que buscaba. Fue una experiencia muy intensa. Saliendo del taller encontramos tres alebrijes hermanitos (dos son siameses, de hecho) que decidimos comprar los cuatro viajeros. Andrea y yo nos quedamos con los siameses, mientras que el hermano solitario se lo quedaron ellos.
El regreso también lo manejé yo, también entusiasmado y aunque, gracias al tráfico en las casetas, transcurrieron 8 horas desde que salimos de Oaxaca hasta que llegamos a mi casa (contra las 4.40 de ida), terminamos cantando muchas rolas en las últimas dos horas de camino. Estuvo muy padre.
Así pues, fuera de que recaí gravemente de la gripe cuando llegué a México, este viaje a Oaxaca quedará en mí como uno de los más gratos. Sobretodo porque fue la primera vez que andar de mercado en mercado, de artesanía en artesanía, lejos de aburrirme me entusiasmó intensamente. Y también porque vimos que el matrimonio con el que fuimos y nosotros tenemos una forma muy semejante de disfrutar los viajes… Es padre tener amigos, seguro; pero amigos con los que puedas compartir un viaje ya no es tan común y es algo que los cuatro valoramos mucho.

November 7, 2005

Andrea pasó su examen del CENEVAL

Filed under: Familia, Personal

¡Muchas felicidades esposita!
Andrea le echó muchas ganas y el resultado fue padrísimo. No sólo pasó, sino que pasó con dictamen de SUPERIOR :)
Ahora quedan muchos pasos por delante, pero este, que parecía que pesaba una tonelada, ya quedó atrás. Creo que esto hará que mi esposa crea más en ella misma. Crea tanto como creemos en ella la gente que la amamos y que nos damos cuenta de lo evidente de todos sus talentos.
Aquí pueden ver la consulta del resultado.
¡Un beso enorme a mi esposa que tanto amo!

May 15, 2005

Descubrimiento

Filed under: Familia, Diario

Nunca me había cautivado el tercer movimiento del Segundo Concierto para piano de Brahms, sí me gustaba, pero para hablar de quedar en cautiverio, ese concierto lo lograba sólo en sus dos primeros movimientos. Sin embargo, ahora lo estaba oyendo y de pronto vi a mi hija jugar tranquilamente con sus colores y su pequeño caballete y la escena no pudo ser más cautivadora. Justo esa melodía, esa plasticidad con la que se translada ese movimiento encaja de una forma más que precisa en la escena, o quizá mejor sea dicho, que la escena se encaja en la música.
Así es, la figura y atmósfera que percibí y disfruté hace unos pocos minutos fueron una sola percepción sin adolescencias. No era la imagen de mi hija junto con la música: aquello fue unidad, un sólo fenómeno, como cualquier devenir sin la necedad del análisis. Uno que se escribió en mí para recordarlo por muchos años y que finalmente me forzó a escribir estas líneas.

May 8, 2005

Emergencia

Filed under: Familia, Diario

Eran las 2am y Rumi mi concuña habla por teléfono: Pedro tiene un dolor muy intenso en las vías urinarias. Finalmente, después de un accidente con llaves y cerrajero, visita a emergencias, Pedro está bien y de regreso en su casa. Fue una piedrita que finalmente se deshizo. Son casi las 6 de la mañana. Qué bueno que Pedro ya está bien.

April 30, 2005

Día del niño

Filed under: Familia, Personal, Diario

Hoy es día del niño y Camila ha dejado de ser un bebé para convertirse en niña… una mini-niña, pero ya no es bebé… we must afford it.
Sin embargo como bien he comentado, pasé una noche terrible. Yo quería sentirme excelentemente para convivir y hacer reír mucho a mi niña… pero la verdad no me siento nada bien. De hecho, he posteado 3 veces (con este) para ver si distrayéndome puedo volver a la cama y realmente descansar… porque estaba teniendo insomnio, me duelen los huesos, etc.
Me voy y espero que en un siguiente post cuente que nos la pasamos excelentemente este día.

UPDATE:
Es la 1pm y tengo fiebre 38. Andrea no ha regresado con Camila. Yo le pedí a Andrea que me dejara descansar un rato, pero con esta fiebre pues ni eso he podido. De hecho, me preocupa, pues no tengo un dolor claro en ningún lado y estoy con fiebre, entonces no sé ni con qué tipo de médico acudir. Quizá un internista o de plano un general.

UPDATE2:
Finalmente el día se complicó. Llegó Andrea a las 1330 y yo estaba ya consiguiendo un médico general para entender qué tenía. Fui al médico, tengo una infección en la garganta medio severa y me recetó un cocktailito. Finalmente me tomé mi primera dosis y estábamos dispuestos a disfrutar la tarde en familia con Camila. Fuimos a comer (al Saks de San Ángel, que la verdad deben remodelar, está horrible por dentro) y luego intentamos ir a un evento de niños en la Roma, pero la verdad el ambiente estaba fatal. De ahí fuimos a la Sala Nezahualcóyotl porque había un concierto para niños: no había boletos. Cierta crisis por tanto fracaso se hizo presente, pero al final fuimos a Plaza Loreto y ahí pasamos dos o tres horas con Camila muy divertida. Había un festival cultural del Estado de Morelos, Camila estuvo muy entretenida y bailó tambora por 2 horas: incansable.
Regresamos a la casa cerca de las 2200, teníamos un compromiso por el cumpleaños de Ana y decidimos descansar un poco. Andrea no pudo ir. Por más que quiso apurar la organización del día de hoy, las cosas no le resultaron tan simples y de plano yo tuve que ir solo, aunque fuera un rato. Ahí la fiebre hizo de las suyas, pero al final (gracias a 2 Tempras que me dio Ana) me sentí mucho mejor. Sin embargo, por todo el esfuerzo del día llegué a casa muerto.

April 27, 2005

Enfermedades

Filed under: Familia, Personal

Las enfermedades ahora en mi familia están muy al día. Son terminales la mayoría. Tres tíos se debaten entre la vida y la muerte. De hecho, dos de ellos ya están desahuciadas (Marina y Conchita). Las quiero ver de nuevo antes de que mueran. El otro (Héctor) creo que sólo está muy grave y quizá con una operación sale adelante. Mi mamá sigue con su lucha, la verdad está bastante estable para todo lo que ha pasado.
Así que entre que tengo que hacerme mi checkup y bajar de peso… neta sí quiero una vida más saludable.
Andrea y yo estamos por la onda de bajar de peso. La verdad no debemos pasar este tiempo sin hacerlo. Por otro lado, la verdad es que Camila no tiene por qué heredar pésimos estilos de vida si es que por lo menos en la conciencia ya tenemos claro sus papás que hay que vivir mejor.

Julieta

Filed under: Familia, Personal

Pues finalmente le conté a mi mamá este sábado que sabía sobre su hija, otra media hermana. Creo que escogí muy buen momento para ello y mi mamá reaccionó muy bien. Ahora entiendo más por qué tiene tan mala relación con su madre biológica. Muy al contrario de lo que Gerardo decía, justo tal como sucedieron las cosas queda mucho más claro qué complicado es justificar o entender el comportamiento de Hermila, la mamá biológica de mi mamá. En fin, los detalles los omitiré, pero realmente será bueno que lo sepan mis primos porque sí que juzgan con información tergiversada o por lo menos diferente de la versión de mi mamá. Mi mamá fue víctima de un agravio súper cabrón y no tenía a nadie que le ayudara para evitarlo… ni a su padre ni a su madre… y así perdió a su hija que tanto ama.
Espero poder ayudarla para que vuelvan a encontrarse. Yo también quisiera conocerla, como también me gustaría conocer a mis otras dos medias hermanas por parte de mi papá, Myriam y Jackeline.
A ver qué pasa con esto. La neta parece telenovela pero es justo donde me tocó nacer.






















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