justavo, kanchenjungo, zipi

July 18, 2008

Río

Filed under: Poesía, kanchenjungas

Y creamos,
Kanchenjunga,
con las palabras
que nacieron de las manos
un río rojo
alimento del silencio,
sonrisa de la muerte,
oscuridad de la memoria.

Fondo manso y
dolor que bebemos sin decirnos.
Cargamos el subsuelo
que lo sostiene
obstruyendo
su caída de acero.
Volverá a caminar
en el futuro incierto.

Hay noche
en sus aguas.
Secreto de rocas-camaleón
en nuestro deseo
ahogado, callado.

Cruzó un río por nuestra boca.
Manantial
nacido de nuestras entrañas
alimento de jabalíes,
instrumento de nuestra herida.

July 6, 2008

Jornadas de amistad

Filed under: Poesía
Para Marta y Mauro.
Anfitriones mágicos.
Te pierdes en el canto, en el borde:
nadas con la frontera
y el pie compartido

amistad
un respiro:
olvidas tu demanda

ojos verdes y azules
ojos nuestros de polvo y cielo
sangre de venados
todos corriendo con un horizonte
en un vaivén gramático
de identidad convertida

yara, mauro, marta, magia, yuri
todos yuxtapuestos
somos libres:
crea los eslabones silábicos como te dé la gana

una cuadra de caballos
brindan con huapango,
los niños conocen su patria
bajaron, bebieron dulces para niños
(yo no lo tuve
me enseñaron a despreciarlo)

un llavero inexistente
pero no la llave
significado y huitlacoche
ambos licuados sobre la mesa:
¿reverdecerá después de ocho años?

no, creo que no lo haremos
no cruzaremos
nunca aprendimos a destruir
los textiles frontalmente
y un hilo nos trae a ti

una nota en medio de una novela
lugar silvestre
plano
oscuro y claro:
la garganta vuelve a tragar saliva

las palabras
se desdoblan con cada gota de vino
extraño menester
sabor a roñas y dulces
gusano vestido de blanco
gusano difícil, soberano
gusano poeta
cómplices que nos dimos a la tarea de vivir

a ti es a la que sueño
noche victoriosa
noche prestada
orilla de la soledad y la familia

June 22, 2008

Esfuerzo dominical

Filed under: Poesía, kanchenjungas

Vivió un domingo complicado.
Piensa.
Siente.
Duerme.
Lee.
Está acomodando muchos sabores
Está rompiendo los sillones en dosis pequeñas para asimilarlos a tiempo.
Para distinguir los nutrientes
Para separar las sombras
Para levantarse de mañana
Entera
Brillante
Cordero en cuello, más elevada que el Sol
Toma electrolitos
Camina sobre almendras que le prueban su equilibrio.
Sus labios son una dirección azul donde uno adivina el horizonte
Palabras
Voluntad
Desenvuelve sus sábanas en el devenir
Cuando las retira nuevos pilares aparecen
Vienen cardenales a beber y armadillos a recrearse
Pienso su cadera precisa donde toman fotos las nubes y los amaneceres.

June 8, 2008

mantra

Filed under: Poesía

había renunciado a pronunciar la mantra
conocimiento cotidiano
fenómeno
bailas
cantas
sonríes
fenómeno
monstruo

ahí estás para que te repita
volteo
espero mi espejo
cotidiano
rompes
matas
destruyes para construirte encima de él

mantra
regalas
tres metros sobre tierra

hubeli
qtab
aureli

ciclo infinito
progresión geométrica
necesito tu agua
tu lluvia
tu voz
monsón mágico

May 30, 2008

el loco de la tía

Filed under: Poesía

yo me voy pa’ matamoros
un lago con leche en manantial
venga una violación
hoy soy tan fuerte que la acepto

estoy manejando de reynosa a monterrey
espero tu llamada

yo quiero ir a los cabos

nadie entiende mi visita fantasma a europa
pagaré el abogado que nos meta a la cárcel
una temporada en el reformatorio psicológico mexicano
cómo se me hacía baba
la boca

quiero tu saliva
ahí yo respiro confianza
no-violencia
decisiones que se hacen sin que tú las sepas
las quieres
las soportas
las apoyas
ahí te haces hombre
y ella mujer

esposita
amante
loca
carolia2

un tío se muere lentamente en guadalajara
bebe y vive de merlot chileno
¿dónde quedó su hígado?
¿dónde quedó el Ph.D. que haría en Mathematical Finance?

tengo entre mis manos el fracaso
lo convertiré en oportunidad:
buenos deseos sanbornsenses
hágase pendejo en sólo 12 pasos
idiotez permanente garantizada
pase

tomaremos oportunidades como otros toman oporto
te ofrezco una disculpa

mi madre me maltrató
mi padre se quedó quieto
como un eunuco

salud a los eunucos que se quedan parados
gracias a su avaricia
de paz propia
eunuco mata propiedad
(quizá tenga que decirlo al revés
¿cómo era papá?)
así grita la existencia de mi padre

le pregunté: ¿al menos te cogiste a otra mujer?

de mi mamá
desconfiaba de su lecho
no había cueva para la vulnerabilidad
felicidad
entre la violencia y
la calma: palabras llenas de amor

así te casas en toronto
así es que recoges nieve en invierno
en el patio seguro de tu casa
no, tú no eres ese
te lo reclamó cuando se moría

te compro un viñedo en Mendoza, linda
ahí estás saltando
ahí tenés tu refri que anuncia que las
argentinas
son las más lindas del
mundo

dónde está ana
dónde está la simpleza femenina

NO HAY NOMBRE MÁS SIMPLE QUE
ANA

los hombres no requerimos nombres simples
o al menos eso decimos para no ponernos debajo de ellas
¿ano?
eso es una mentada de madre
no un nombre
¿anacleto?
aún te recuerdo, viejo
¿quién puede llamarse con un nombre único y simple?
gusmohan
tony
gus

ella piensa que espero un hijo
todo equivocado
todo malentendido
¿cómo llegamos aquí?
¿qué ticket usamos?
sílaba-mentira-traición

no es mía
aún vive con otro
yo vivo con mi edredón
soy
sancho
panza
loca lonja de mi mente
que produjo una tarjetita
que dice con letras de colores:
“licencia-para-amarla”
no tiene caducidad.
“usted tiene permiso de llamarse
sancho panza
indefinidamente”,
me dijo con la mirada fija.
entonces me quedé tranquilo

confío en mi amor propio
¿nelson mandela?
¿gael?
¡el loco de la tía!

May 6, 2008

Rexo

Filed under: Poesía

Éste lo escribí allá entre mayo y junio de 2002, cuando visitaba a menudo la guarida que crea la intersección de Vicente Suárez, Saltillo y Nuevo León.
Con un par de mandarin tonics pude entregarlo al papel.
Con suerte regresó 6 años después y pude pincelarlo. Como quiera, no era justo quitarle ese olor a rancio. Sólo lo pincelé, no lo traicioné. Así nació: no iba a torturarlo. Le quité y le modifiqué algunas voces; el sentido y la superficie persisten.
Acá lo comparto para que no vuelva a extraviarse.

Rexo

Apenas rexo tu presencia
y triunfas
sobre ventanales
de luz alcohólica
y mentira a sombras.

Nada persiste
sobre tu voz y rostro
que saturan la imagen
que el Rexo forma
delante de mis ojos.

Yo rexo si estás.
Rexar es fingir ser un comensal
con el truco a medias
de seguir tu línea
robar tu aliento
y mal-versar tu cuerpo.

Ojeo sonrisas de otra mesa:
no logran desviarme.
Mi trayectoria
la trazas decididamente
en este sitio.

Un mito que se encarna
entre tu semblante y tus pisadas
ha cazado mi mirada.

En esta comarca
mi vista carece de opciones:
no tengo variedad
y te celebro.

Todo lo que contiene
la frontera de cristal y aluminio salmonado,
el sabor de los arenques
y el desplazamiento gentil de los licores
te pertenecen inmemorialmente.

Un dios erguido
te declara dueña
de cada sitio que caminas.

Yo sólo soy testigo
de tu modo
soberano
de poseer lo que transitas.

Ahora mismo me atraviesas.

April 17, 2008

Cinco años

Filed under: Familia, Poesía
Camila por encima de la inercia y la caída libre.
-Toma cinco.
Sol y Tierra.
Calor y agua.
Atracción, inercia.

Todo encuentra el mismo punto
al cabo del mismo periodo.
Localización perfecta, inanimada.
Es el instante
uno igual al siguiente.
Transformación, tú.

Circunvalación.
Perihelios, ahelios
cinco.

Revoluciones.
Espacio curvo.
Camino forzado
canal, brecha sideral.

Te has levantado
mientras lo demás se repite.
Juntas tus brazos;
el resto pierde versatilidad:
tú ganas elocuencia,
atraes,
creas.

Aprendes a fascinar.
El mundo sólo dio
vueltas a la noria.

January 15, 2008

Noche en Gibraltar

Filed under: Poesía, kanchenjungas
“Después de la fundación de Europa,
Kanchenjunga descansó un noche en Gibraltar.”
-Del Libro de Sikkim, 8:16.
Todos los minutos de esta noche
pesan
y quiero que abras tu boca
para colocarlos suavemente
entre tu lengua y tus secretos.

Violaremos los guardianes de tu boca
y este minuto que te pienso como diablo
caminará entre tu dentadura
como por un jardín
de esculturas paranoicas.

No te das cuenta porque duermes
pero te hago mal de ojo
magia
bendición eterna.
Lo deposité todo:
los gramos radioactivos
el hechizo en las ideas,
el soplo sutil en el aliento,
todo
en tus entrañas,
en tu bazo inflamado,
todo
en tus campos de cebada,
en tu garganta de hierro,
en tu parque de azúcar.

Como cualquier otro,
ya lo dijo un argentino santo,
de instantes estoy hecho
y en mi espera
no estoy más
porque las horas se detienen.
El tiempo se esconde en un estanque
cuando no te veo.
Me detengo
pierdo mi sustancia
me reduzco a lodo seco, porquería.

Dentro del lapso
en el que persiste tu vacío,
mi mente recorre vanamente
este cuerpo estéril.
Un fantasma vive dentro de mí
vivo sin tiempo
y apenas vivo sin ti.
A penas vivo
cuando no eres tú sino tu ausencia la que me habla,
la que me acaricia y canta.
Soy distancia, tiempo quieto, polvo
un orificio sin salida:
apenas soy
cuando te espero.

December 13, 2007

Camiku

Filed under: Familia, Poesía

Un parpadeo.
Girasol independiente:
Camila sobre la hierba.

Camila IX

Filed under: Familia, Poesía

Soy la tierra
de tus raíces:
cuando naciste
te elevaste
por encima de mí.

El sol de tus manos
crece día con día:
pronto me cuidarás
entre tus dedos.

Niña soberana.
No das tregua
a la fuerza de tus hombros
ni a la valentía
para conquistar
la nueva altura
en la que colocas tu rostro
cada mañana.

Gigante de la tierra,
ahí estoy en la mitad
de tu boca diminuta.

Te inclinas
y te mezclas
juguete en los juguetes
agua-risa entre las risas.

Hablas mis secretos
al abrir tu boca.
Y toda la luz nos pertenece
cuando nos miramos.

Cuando creces
pausas el tiempo
y desfilan todos los hombres
venideros y ancestrales.
Y nos es dado
ver el arcoiris de
las edades
y las circunstancias.
Detienes el tiempo
y creas un espacio
para que yo pueda crecer contigo.

December 11, 2007

Lorenza (nombre transitorio)

Filed under: Poesía, kanchenjungas
“En el eclipse cotidiano
del sueño de Kanchenjunga,
tú le sostienes como almohada.”
-Del libro de Sikkim
Luz y vigía
para tus sueños más oscuros.
Guía firme
en la pausa nocturna
de la conciencia.
Estás a salvo
cuando te entregas
al lago del sueño y de la nada.
Guardián
en tus noches vacías
cuando yo estoy lejos, apartado.

Almohada dócil,
memoria nocturna:
bordarás en ella
la silueta de tu rostro.
Recostarás la redondez de tu cabeza
y al cerrar los ojos
estarás con los brazos abiertos
sobre la mies de mis campos.
Y cuando de nuevo te asalte la conciencia
yo seguiré ahí,
tenaz,
como los ciclos de la Luna.

Vigilia permanente y decisiva:
no volverás a amanecer
con sílabas de tristeza en el vientre
porque yo estaré contigo.
Tus entrañas
y tu boca
no hablarán ya
de los lamentos más aciagos.
Te llenaré
de guirnaldas las manos
y de líneas la mirada:
duermes ya
sobre tu comarca soberana.

December 10, 2007

Kanchenjunga

Filed under: Poesía, kanchenjungas

Tus ojos
que son
la puerta al manicomio
de la fertilidad y la abundancia,
buscan mi silueta
mis signos
y mi espada.

Tu boca caliente
donde nacen jazmines
ahí, fondo de estrellas
tu boca que dibuja mi boca.

Tus manos
que se crean cuando me tocan,
las moldeé al mirarlas,
las he forjado con besos
callados
como niños debajo de una escalera.

Tu cintura
reloj de arena
por donde cae mi deseo
en tu deseo.
Mezcla perfecta.
Caldo manso y agudo.

Tu sexo
durazno que recibe dulces y pétalos,
ferocidad que inventa canciones de fresas y alcatraces,
tiempo eterno que baila
en los instantes que lo ocupo
y que llora mis ausencias con un canto
de mar profundo.

Tus piernas
son girasoles precoces
que me siguen por veredas
que fundamos
entre pájaros y tigres.

Tus pies
flores perennes.
En tus dedos diminutos
leo y escucho
de los soles que guardas
para mí
y los días
del futuro compartido.

December 6, 2007

Semejanza fecunda

Filed under: Poesía, kanchenjungas

Ocasión de entrecruce de palabras:
ocasión de escribirte.
Gemelos somos.
No idénticos; semejantes.
Semejanzas diferentes
enamoradas de sí mismas en el otro.
Diversos, recíprocos.
Niña completa que encajas,
forma profunda y perfecta;
fondo arcilloso, soberano, opulento. Lodo fértil. Tierra.

Yo era uno, entero.
Contigo soy como dos o más: perdí la cuenta.
De cerca nos sumamos:
fuente y deseo de hijos.
Linaje de kanchenjungas poblando la tierra y el cielo. Kanchenjungas submarinos.
Arroyo de cientos de multiplicaciones de nosotros mismos
en el cotidiano y extraordinario encuentro.

Ya te veo tomando posesión de esta tierra, emperatriz, creadora, vientre lleno de génesis.

Esa eres, grande. Mi niña grande. Mi número perfecto. Veintidós.
Tienes raíces con la tierra.
Cuando te beso, beso el mar y
beso el árbol.
Seremos viejos
juntos viejos.

December 4, 2007

Zona temprana

Filed under: Poesía, kanchenjungas
“Cuando Kanchenjunga está en silencio,
el mundo calla”.
-Sentencia sikkimese
Zona temprana del silencio
todo pasa como un cometa:
lejano.
Los sonidos
pierden su eficacia
como el árbol del obispo
pero
yo lo veo caer y no lo escucho.
Zona aciaga y sorda.
Palabras,
mis amadas palabras,
mis sonidos predilectos
hoy los veo jugar en el carrusel
de un recuerdo mudo.
Zona verde, vegetativa.
Movimientos lentos
a cuadros sepias.
Camino
y el diverso mundo queda
estático, diferido, ajeno.
Ya no converso con la selva.
Zona de la tarde
donde los martillos estridentes
están de luto,
cesan en mis instantes
y cumplen
la visita ardua y decisiva.
Zona del habla agonizante
de la elocuencia moribunda
mi lengua
no pertenece a mi sombra.
Mi voz es la voz de la penumbra.
Zona ausente
vacía
hueca.
Aquí me trajeron
sus palabras de
miel y de silencio.
Me alimenta
su garganta,
fuente de sílabas redondas;
hoy escasas,
ausentes.
Zona interminable,
comarca de polvo,
patria seca
donde habita
un pueblo callado,
un pueblo donde nadie se conoce.
Zona en ruinas.
Silencio.

November 28, 2007

Recuerdos futuros

Filed under: Poesía, kanchenjungas
“The best way to predict the future
is to invent it.”
-Alan Kay
Aún no los tengo,
son recuerdos del futuro,
pero predigo que un día:
veremos juntos hacia todas direcciones;
nos enredaremos con un paliacate;
jugaremos a manejar en el desayunador
y nos levantarán alguna infracción ahí mismo;
romperemos un vaso para escuchar el cristal;
pondrás una toalla húmeda sobre mi frente;
cortaremos un poco de leña;
me vestirás de cebolla;
volaremos encima de una gaviota;
nos pintaremos de colores celebrando Holi;
distraídamente envejeceremos
y nombraremos a la sala de partos un festín de
kanchenjungas.

November 14, 2007

Haikús y poemínimos

Filed under: Poesía, kanchenjungas
“Kanchenjunga creó estas palabras:
yo sólo se las devuelvo”.
-Vieja reflexión sikkimese
XXII
Tu piel
entre mis manos:
trino de guitarra.
XXIII
Tu mano
no sabía nadar.
Aprendió dentro de mí.
XXIV
Tu mano
en mi alma:
río crecido.
XXV
Tu mano
no sabía hablar:
salió del río
y cantó toda la noche.

Haikú XIX

Filed under: Poesía

Cansancio.
Quedé roto
a la soledad.

Jardín cualquiera

Filed under: Poesía

Hojarasca.
Puedo respirar por cada hueco
que persistió a la hojarasca.

Este es un cualquier jardín.
Mis facciones están dispersas
entre la hierba.
Mi nariz está recuperándose
de una cirugía. Quizá la necesitaba
en otro sitio. Nunca he entendido
los silencios de mi cuerpo.
Nunca tuve la sensibilidad
de mi madre para escuchar
el diálogo entre el agua y su jardín.

Nunca he conversado con el agua
de ahí mi sequedad.
Necesito sacar mis manos del río
acariciar mi piel con el fondo lodoso,
robar el origen de la vida.

Mis pies agusanados
coleccionan niños que vienen a visitarlos
que toman alcohol o thinner
para castigarlos. Siempre hay gusanos
en un jardín. Y este es un jardín
cualquiera.

November 11, 2007

Criadero de kanchenjunguitas

Filed under: Poesía, kanchenjungas

Menos tu vientre,
todo es confuso.
Menos tu vientre,
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre,
todo es oculto.
Menos tu vientre,
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.
Menos tu vientre,
todo es oscuro.
Menos tu vientre
claro y profundo.

(De Miguel Hernández. Título original: Menos tu vientre. Recomendación: escúchenla con Serrat)

October 24, 2007

Binomio K

Filed under: Poesía, kanchenjungas

Camino flotante
que no se ve:
tu sombra sobre las nubes.

Rincón que no es evidente.
Empezaste a andar:
creíste
y mi voz te transformó.

Ya no somos los mismos.
Tuvimos que trocarnos
en criaturas mágicas
para dar lectura
al cuento perfecto,
a la palabra redonda,
a la transmutación de significados y vocablos,
al goce último que nos confunde
con seres de enciclopedias fantásticas,
a la meta desconocida,
al tiempo que dilatamos y reducimos a voluntad:
descubrimos que tomamos
la opción que es la llave, la clave, la puerta
hacia la muerte de los límites,
donde nosotros dibujamos la silueta de
nuestro universo, pequeñito e invariablemente inmenso,
redondo y con ventanas:
mundo único de
kanchenjungas.

October 8, 2007

Hoy no

Filed under: Personal, Poesía

Renuncio a verte así.
Falsedad:
tú no fuiste hoy en tu casa:
había otra robando tu identidad.

Tú naces con otro rostro
y tienes un corazón.
Hoy extraviaste el tuyo y te dieron otro como reemplazo.
Te asaltaron.

Este día nació
de la grandilocuencia de un brujo:
no lo creamos nosotros.
Magos y adivinos combinaron
metales y gases
equivocadamente
creando este día de agria fantasía,
este día que podemos borrar
de nuestra historia.

Ya eres olvido,
maldito día que no puedes ponerte en pie,
malahora de los deformes que
corrompen su delicadeza
y su dentadura sonriente de niña-mujer.
Ya no eres más, día aciago.

Nosotros seguimos vivos.
Tú y yo aún existimos:
este día que acaba ya no es más.

October 7, 2007

noche-madre

Filed under: mamá-muerta, Poesía

me sorprendieron todos sus brazos humanos
cuando la noche renunció a su máscara expresión

ahí te estaba velando, de noche
allá jornaleros trabajan: aquí oscuro; allá mediodía
hueco el estómago
vacía de piel estabas
y tus huesos:
goznes articulados que no volviste a usar

era noche,
algunas mujeres vendían su sonrisa en prosa,
incomparable arrecife de máscaras exquisitas,
vendimia de expresiones humanas;
nosotros acá, de este lado del velorio,
no teníamos más que tu cuerpecillo trémulo,
restos de un festín
que yo me negaba a clausurar

aquí, –lo hemos visto–
lejos de la cajita donde te metimos,
hombres y mujeres gateando por un poco de cocaína,
vacíos en busca de la realidad con la que te mezclaste,
vasos prudenciales que prometen
un reino que nadie ha visto:
tu muerte sellaba la nada

contrataste a la ausencia como tu representante
y ahora sólo puedo conversar con ella

nosotros acompañábamos tu medio cuerpo
ya limpio
y sin humanidad

August 16, 2007

Psi

Filed under: Personal, Poesía, Terapia

Es mi alter ego. No es un ser humano.
Son mis propios ojos;
salen de mí y me observan.
Es mi propia boca la que habla.
Sólo la voz es otra.

Finalmente
entendí al serial killer.
Pide ayuda entre líneas. Se entrega, se desvela.
Dejé una huella, una pista la sesión pasada.
Psi no la desperdició.

Hoy la nostalgia es reconocida.
La angustia declina.

No es otro. Soy yo.

July 29, 2007

Acapulco

Filed under: Poesía, kanchenjungas

My love is
not by genes alone.
Where am I? I am wondering.
I am a girl,
a northern musician.

Doors start asking questions.
You are a python forced to move
in such a shrunk envelop.
While sleeping, how do you drive your dreams?
Say, you want to run,
you wounded your finger
for the sake of recalling
but forgot what was that for.

I am cooking for his friends.
Why in Acapulco?
Sea ducks.
Ojos de alcornoque.
Eyes made of cork oak.

You there. A wave will withhold you.
“Kanchenjunga to start its jorney at Acapulco”.
Take your turn. Don’t walk the line.
Lost Bombay
and found Revolcadero.

He is sleeping with the wives of four or five gangsters.
There is an illusion.
No gangster has been beaten by a bunch of flowers.
She said: my love is compromised by an earlier comment.
Dream two nights a day. Disclosure.

July 17, 2007

Ayer

Filed under: Poesía, kanchenjungas

Sí, es la mejor.
Florece en el vientre.

Mi versión:
Limón, No.
Tu versión:
Limón, ¿Qué dice?, Limón, Sí.

Llorarás.
Anales de
iniciación y quiebre.

Batido de chica bomba
y carros reposeídos.
Versailles fantasma.

Silencio

Filed under: Poesía, kanchenjungas

Te di mis ventajas,
el pudín, mi abuela
y algún Tucumán querido.
Me regalas a Camila,
me enseñas el tren del fin del mundo.
Epitelios de caricia.
El obsequio de una víctima.

Pescados descalzos.
Se te olvida la noche.
Para volar está bien el medio día
no la noche.

Paredes amarillas de mazapán
llamadas lejanas:
tus formas de perder la cordura.

Una persecución y la Justicia
igualados a un cerdo y una gacela.
Mis manos atan un bastión de soldados
y trueno el cuello del coral que no tiene cuello.

Hablo: silencio de hoy.
Es ayer.
Vacío.
Inodoro.

Cámara del tiempo.
Salí: ¿cómo es Eleuterio?

July 2, 2007

Kanchenjunga partner

Filed under: Poesía, kanchenjungas

No me lees.
Tú nunca me lees. Aunque lees novelas gráficas y biografías de famosos.
Con eso basta.
Nos basta.

Me visitas; pero nunca visitas mi blog.
No sé si hagas bien. Pero hemos conseguido mucho.
Hemos creado una situación.

Un papel nos separa y otro nos une.
Un sitio de taxis ofrece ayuda.
Recuerdo una cama individual en el piso 45. No cabemos.
Como detective serías el hazmereír de la comisaría.
Hay puertas que parece que no abren, alegarías agitadamente.
Ya te ví.

Mi cliente es un conocido y respetado médico.
El maldito se burla de nosotros.
Te llegó el número confidencial de una tarjeta que nunca recibiste.
El mundo está de cabeza… con ello nació mi esperanza de entenderlo.

May 11, 2007

Día sin madre

Se amarilló la sala con tus zapatillas. Te vaciaron las catarinas en el pelo. Estamos sentados. –¿Cuántas salas tenemos?

Tunick vino un rato. Se orinó en algunos comentarios. No hizo falta que él lo hiciera, había gente desnuda lista con su vejiga llena para vencer cualquier contratiempo. Miedos que no pueden llamarse miedos. Travel Pass, Elite Level. No funciona la terminal si es de esas de chip, señor. Teníamos efectivo para la pizza.

Eso me recuerda una visita a una librería del Fondo. Comprobé frente a todos que mi secuencia de ADN es la misma que guardan los chips de mis tarjetas. Como no se veía la banda de la firma, no la recibieron. –¡Pero es mi ADN!, dije en voz alta. –No aceptamos ADN, señor.

¿Cuánto tiempo debe pasar para hacer cenizas los huesos de mi madre? Son pedacitos de hueso. Hoy los vi. Los toqué a través del plástico. Ni los crematorios públicos son eficientes. Cuatro o seis horas y apenas consiguieron pedacitos de hueso. Antes de entrar a él me preguntaba qué tan disímbolo sería el ambiente de un crematorio público al de un baño público. No pude saberlo; nadie me lo dijo después. Puse atención en otra cosa: la muerta me atraía.

No tocarnos. Quiero fijar el lugar donde estaré sentado junto a ti. A tu lado: no confundamos la tertulia. La tensión de no saber una verdad que no interesa. Vivir en cuartos simétricos, separados por un cristal. Transparencia de piso a techo.

Insistes en tu calidad de animal. Lloraste sola en un tren.

April 13, 2007

Coloso

Filed under: Personal, Poesía

Era rincón de yuntas
desaliñado bebedor.
Piedra caliza ensimismada
corazón y fragua hirvientes.

Hocico de paja
estatua salina
podredumbre abierta.

Te hemos enterrado en bibliotecas,
te exiliamos al pasado.
No existes más.

Ocupabas el fondo del océano,
rivalizabas con seres fantásticos.
Huidobro te invocaba en sus oraciones.

Vienes en tren de leche
alimentando colibríes y
evitas curiosos que se distraen por tu tamaño.
Baño temporal de frambuesa madura.
Volteas y rectificas el paso.
Tocas tu mente
hilas tucanes y cualquier hierba dorada.
Brincas a recibirme.
Abres paso en tu soledad.

No te detiene la impaciencia
del que espera un rito pagano
cuando se mira en tus ojos.
Alas, poder, asfixia de libertad.
¿Dónde te vio mi hija?
¿Por qué los paparazzi
no pueden hurtar tu independencia?
¿Dónde está la mano gigante que pudo moldear tus hombros?;
¿dónde, el que te concibió
esa tarde de calor interminable?
Hollín pesado de los participios.
Agujas de la memoria.

Cholo arrojado,
armazón, lente
que interpreta
la piel tostada,
los ojos fijos y claros,
los colores que te visten
del deseo de un vagabundo.

Un pensamiento de luz propia.
Higos dulces en el cabello.
Piraña que abruma.
Me conquista.
Me muerde buscando más carne
más luz
más hueso.

Coloso de yunque.
Enorme árbol de frutas secas.
Mástil que ancló del otro lado del mundo.
Vencí el robo cuando me puse de pie sin corazón.
Timoneé sin escuadra
cuando desalojaste mi comarca.
Ahora te veo cuando de lejos apareces
y ya no camina mi sobra hacia tu sombra,
ya no me abandona mi deseo para abrazarte.

Soy David,
vencedor de gaviotas,
rival en la montaña.

March 20, 2007

Dayanada Saraswati (English version)

Filed under: India, Poesía

Word of caution: My English is poor… any suggestion is more than welcomed ;)

Sword-colored dogma.
You lock up your colors.
Confused by the multifaceted India
you drive it to your vein.
You unilateral
belly
which invents and educates.
Your entrails of Aryan nostalgia
incapable to digest true India,
the India of the dance,
the India that doesn’t knit in verse.

Dogma, rule, dharma.
Blind, cornered
light corridors.
Your pain has forced you to mislook at yourself.
A pride walked all over by strangers
turns thee against yourself.

I love the creative lie
the life giver lie.
Where did you abandon the door, the scent, the wings
of the tantra and the puranas?
You sit on top of your people
with a treason judgment.
After you, where would all the children of India be?
India-Mother, where is she?

You unmask all stories
except yours.
Nobody has been nourished from a history
without magic or deceit.
Why do you break
the required crystal
for seeing your mother country, to savor your dust?
You open a river
that decidedly divides your history
and the creeds that gave it shape.
You acquire –and you don’t know it–
the same silhouette
you hate.

Vedas. Golden age.
Four-caste liquid.
You name cursed the sugar of Nirvana
and you erode the talc of ahimsa.
When terror seized
nothing of it helped yours.
Hence the unit,
the singsong and cerebral structure
appear before you as the source, the inviolable juice,
the holy secret of life.
You become more and more what you reject. You attractor of division,
ice, death among yours.

You say: it is time to raise fires.
Brutal divine power:
unearthed India.
India forced to a new identity.
India rebaked
with millenarian flours and grains.
You force India to ford temporary distances,
penetrating inside your memory
the imaginary creation of literary tropes
that has bewitched you.
India, a uniform.
India, one only. Death, extermination to the others.
Thinned India.
So you crave for.

March 11, 2007

Dayananda Saraswati

Filed under: India, Poesía

Dogma color espada.
Encierras tus colores.
Confundido por la India de múltiple cara
quieres convertirla a la vena
de tu vientre
unilateral
que inventa y educa.
Tus entrañas de nostalgia aria
incapaces de digerir a la India verdadera,
a la India de la danza,
a la India que no se teje en verso.

Dogma, regla, dharma.
Pasillos de luz
ciegos, acorralados.
Tu dolor te ha forzado a verte equivocada.
Un orgullo pisado por extraños
te voltea en contra tuya.

Yo amo la mentira creadora
la mentira dadora de vida.
¿Dónde dejaste la puerta, el olor, las alas
de la tantra y la purana?
Te sientas sobre los tuyos
con un juicio de traición.
¿Dónde vas a dejar a todos los hijos de India?
India la madre, ¿dónde queda?

Desenmascaras todos los cuentos
excepto el tuyo.
Nadie se ha nutrido de una historia
sin magia, sin engaño.
¿Por qué rompes
el cristal sin el cual no es posible
ver tu patria, saborear tu polvo?
Abres un río
que divide decididamente tu historia
y los credos que le dieron forma.
Tomas -y no lo sabes- la
misma figura
que
odias.

Vedas. Edad Dorada.
Líquido de cuatro castas.
Nombras maldita el azúcar del Nirvana
y desgastas el talco del ahimsa.
Nada de esto ayudó a los tuyos
en la hora del terror.
Por eso la unidad,
la estructura monótona y cerebral
te parecen la fuente, el jugo inviolable,
el santísimo secreto de la vida.
Eres más y más lo que repudias. Atraes división,
hielo, muerte entre los tuyos.

Dices: es hora de levantar incendios.
Brutal poder divino:
India desenterrada.
India obligada a la nueva identidad.
India recién horneada
con harinas y granos milenarios.
Fuerzas a India a salvar distancias irremediablemente temporales,
penetrando un lugar de tu memoria,
la creación imaginaria de tropos literarios
que te tiene enamorado.
India, un uniforme.
India sólo una. Muerte, exterminio a las demás.
India adelgazada.
Eso quieres.

February 13, 2007

Masala (English translation)

Filed under: Personal, Viajes, India, Poesía

Having a lot of friends here in India that don’t understand Spanish and want to read some of my India monologues and deliriae, I tried to translate my previous post about the effect Masala had inflected on me, both physically and psychologically :)
I am not good in English… so any suggestion for improving the translation would be very appreciated.

Masala

You explode.
For that you were born.
Guerrilla.
Spice against saliva.

You burn,
sometimes you lie at the first contact.
Genuine masala.

There you are.
Like a virus, looking smart.
Thousand winds own me
when you dunk
when you pass through the hackneyed
line of my tongue.
Flavor of mother.
Mother of flavors.

You get alive.
Common-union of palates
when you allow us at court.
There are no distances:
your flavor covers the Earth;
the council is instantaneous.

Fresh rain and
despicable hurricane.
You drown.
You snatch.
You pass on.

They watch over you and they exhibit you.
You seduce. You infect.
You belong to all the entrails.
You spit in the weak one.
Where was that we discovered you?
Infusion and beast.

You have pepper and leaf face;
you taste like a shipwreck.
You seduce with the other people’s death,
with your burlap, your glove, your axe.

You bleed us.
Vice.
You corner us.
You buried us alive.
Masala.

February 12, 2007

Masala

Filed under: Viajes, India, Poesía

Explotas.
Para eso naciste.
Guerrilla.
Especia contra saliva.

Ardes,
a veces mientes al primer contacto.
Genuina masala.

Ahí estás.
Como virus, acicalada.
Mil vientos me poseen
cuando mojas
cuando pasas por la línea
cacariza de mi lengua.
Sabor de madre.
Madre de sabores.

Cobras vida.
Común-unión de paladares
cuando nos das audiencia.
No hay distancias:
tu sabor cubre la tierra;
el concilio es instantáneo.

Lluvia fresca y
huracán malnacido.
Ahogas.
Arrebatas.
Contagias.

Te celan y te exhiben.
Seduces. Infectas.
Perteneces a todos los vientres.
Escupes al débil.
¿Dónde fue que te descubrimos?
Infusión y bestia.

Tienes rostro de hoja y de pimiento;
sabes a naufragio.
Seduces con la muerte ajena,
con tu estopa, con tu guante, con tu hacha.

Nos desangras.
Vicio.
Nos acorralas.
Nos enterraste vivos.
Masala.

February 10, 2007

Delhi, cuatro de la tarde

Filed under: Personal, Viajes, India, Poesía

I
Me queda tu ventana.
Podemos obsequiar un pasaje imaginario, un telecuento en el hocico.

II
Delhi, cuatro de la tarde:
-Hmm… ¿piensas? Sí, sí, sí… es que piensas… Tú piensas, piensas mucho…
-¿Notas que eres agresivo?
-No lo creo.
-Debo proceder por ejemplos, no queda de otra contigo. ¿No piensas? Ah, es que por eso eres Hare Krishna. ¿Agresivo o te hago un dibujito?
Entonces me regaló dos horas de entretenimiento puro, purísimo, como le cuadra a un americano Hare Krishna en medio de la India pidiendo otra extensión más de su visa.

III
Tomé el envelope y no lo abrí. No debía. Lo traje religiosamente a Mumbai, a la oficina regional. Mi estancia y el bienestar de mi capitalista de cabecera estaban de por medio. ¿Cómo lo iba a abrir?, le explicaba al maduro indio que me atizaba con su acento. Además, le agradecí tanto que me regalara unos minutos del pasado. No hay correo electrónico, no hay telefonazo, no hay telégrafo, no hay nada. Sólo hay envelopes que uno debe llevar personalmente para vencer al asunto, al contratiempo, a la querella. Me sentí un corredor de esos que le llevaban pescado fresco a Acamapichtli o al cualquier maharaja de Rajastán (donde también presumen de lo mismo).
Aún dependo de unas copias, de una estación de policía, de una mujer que sonríe con los dientes separados y dice orgullosamente que ella es la oficial de la oficina regional.
Parezco ilegal: mi visa venció ayer. Mi salvoconducto lo guardan en Delhi. Tengo que aprender a decir eso en varios idiomas; aquí no vale saber uno. No me dieron copia de él. Me regalaron una sonrisa para la confianza, un pásele-pásele y un no-se-preocupe-joven en hinglish.
Los papeles viejos. Mi olfato descubrió un olor aciago, a papel cansado que no imaginaba. Archivos amarillentos, cafesáceos. Arrumbes que calientan y apenas dan monocolor a la oficina-bodega. Las columnas de papeles que alcanzan el techo aseguran que mi caso no es el primero que se atiende en esa oficina. Un gesto de naturalidad y asentir en el más indio estilo indio. No hay de qué preocuparse, mi salvoconducto está bien archivado en algún lugar de esa cordillera de celulosa y polvo.

September 19, 2006

Comezón

Filed under: Personal, Viajes, India, Poesía

Primero fue como súperman. Adivinaba que eran chinches, luego hormigas. No. Son termitas.
Yo no sé si mi casa las soporte, pero las llevaré conmigo. No me van a preguntar.
Todos me dicen Sir. Aquí no soy nadie.

Tengo una comezón que es distinta que la que disfruto en la soledad cuando llego del trabajo.
Ésta es incómoda. Sí, son las termitas. Además tengo reseco el pelo.
En una confesión debí jurar paz ante la alfombra y los elefantes con cara de dios o alrevés.

Ya soñé con mi mamá la cuota de esta semana. Ya dejé de repetir las palabras del botones. No tengo historia.
Vienen a venderme México. Sólo lo marquetearon con una piel más oscura y con escenas más intensas. Pero yo sigo en México.
Cuando entro a tu oficina no puedo seguir en mi colonia. No me alcanza.

Un broadband de 4.4 Kb/seg a 640 rupias el día. Ni siquiera me atrevo a levantar la voz o la bocina. Prefiero pensar que así es aquí. Finalmente sería más turístico. Si no es verdad y me timan, también lo prefiero.
Es mi lapso turístico. No tengo otros. Lo demás es sentarme. Es pararme y sentarme. Hacer el día a día.

Me gustaría que en la India me llamaran Plutón. Yo era un occidental hasta que cambiaron la definición y dejé de serlo. Así de pronto, no perdí mi definición, sino mi lugar en la academia. Los institutos aquí prefieren a los 8 que a los 9.

Sí que sin sueño o con somnolencia se escribe más fluidito.
Debo traer algunos otros puntos a la mesa.

Hay destapador y corcholatas. Me gusta volver a ser niño, ser malo y osado y abrir los refrescos con los dientes.
Que haya refrescos de corcholata me devuelve mi ñoña niñez. Eso no es justo. Malditas las aguas gaseosas.

Ya me voy, Himalayan lo comprará Danone. Aguas y bebidas en general. Francia comprando un poco de la India. Mi cuero cabelludo se reseca.

No tenemos pestañas. Pero las tenemos bien. Tenemos comezón, siquiera.






















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